El gas natural proveniente de Texas sostiene cerca de 60% de la generación eléctrica en México, en una relación energética que ha evolucionado durante tres décadas como un esquema de beneficio mutuo entre ambos países.
Texas produce más gas del que puede consumir o transportar, mientras que México depende de ese suministro para generar electricidad. Esta integración energética ha permitido que uno coloque su excedente y el otro lo transforme en energía.
Las exportaciones de gas natural de Texas hacia México son esenciales para los productores de petróleo en ese estado. Sin la capacidad de enviar el gas coproducido a otros mercados, la extracción de hidrocarburos se vería limitada.
Un análisis del Banco de la Reserva Federal de Dallas señala que los precios del gas frecuentemente caen a cero o incluso a niveles negativos, debido a que la producción supera la capacidad de los ductos para transportarlo.
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El gas que Texas necesita exportar es el mismo que México requiere para generar electricidad. Lo que podría parecer una dependencia es, en realidad, una integración energética que ha funcionado durante décadas para ambos países.
Antes, el excedente podía quemarse de manera temporal, pero las regulaciones ambientales han acotado esa práctica, lo que convierte a México en un destino aún más estratégico para ese gas.
La relación energética de México con Norteamérica se explica, como señala la Administración de Información Energética de Estados Unidos, por el acceso a gas natural a precios competitivos provenientes de Estados Unidos y Canadá, en comparación con otras regiones del mundo.
Cómo el gas natural de Texas sostiene la electricidad en México
Cada día, más de 6,600 millones de pies cúbicos de gas natural viajan por gasoducto desde Texas hasta México, donde respaldan alrededor de 60% de la generación eléctrica nacional, según la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
“El gas natural es clave para la generación de electricidad, la producción industrial y la petroquímica. Es el combustible de la transición energética que nos va a permitir tener un sistema energético de menor huella de carbono”, explicó Víctor Rodríguez Padilla, director general de Petróleos Mexicanos, en la conferencia del 4 de febrero de 2026.
El abundante gas natural de Estados Unidos ha contribuido a mantener estables los precios de la electricidad para industrias y hogares en México, además de desplazar generación más antigua, menos eficiente y más contaminante basada en combustóleo y carbón, de acuerdo con el Banco de la Reserva Federal de Dallas.
Riesgos para el suministro de gas natural entre México y Estados Unidos
Sin embargo, factores externos pueden tensar esta integración. Ramsés Pech, asesor de energía de la consultora Caraiva y Asociados, advirtió que México podría enfrentar presiones significativas en el abastecimiento y posibles incrementos de precios tras los eventos en Oriente Medio.
El Instituto de Finanzas Internacionales señaló esta semana que México será uno de los países más afectados en América Latina por el alza de los petroprecios, debido a su alta dependencia de productos refinados y gas natural importados.
En este contexto, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció en la 89 Convención Bancaria que México buscará reducir su dependencia de gas natural importado de 75% a 50%, mediante la Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo.
La propuesta contempla movilizar 5.6 billones de pesos entre 2026 y 2030, de los cuales 54% corresponde al sector energético.
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