A un mes de finalizar el sexenio, el recuento de cómo un liderazgo poderoso y cada vez más autoritario logró canalizar el añejo disgusto social en una rotunda victoria personal y partidista, favoreciendo a las clases populares con apoyos sociales, la intromisión en los Poderes de la Unión y el desequilibrio de organismos que han sido pilares de la vida democrática del país. ¿Hacia dónde va México?

Hasta ahora no les alcanzan los votos y tampoco serían respaldados por la mayoría de los magistrados electorales, quienes tendrán la palabra el 28 de agosto.