Se prohíben los actos públicos de campaña y el proselitismo en medios de comunicación; además, los partidos deberán retirar la propaganda electoral que esté cerca de lugares donde se instalarán las casillas

El Instituto Nacional Electoral cumple hoy su primer aniversario agotado, sobrecargado en atribuciones y con la necesidad de una nueva reforma que regule la integración de su consejo general lejos de cuotas partidistas, señalan especialistas