El Presidente dejó claro que no se pronunciará a favor de nadie en el proceso electoral que se lleva a cabo en Estados Unidos; "actuamos con seriedad, con respeto y apelando a que el buen juicio del electorado decida en el país vecino", dijo

La irrupción del magnate en la contienda electoral por la presidencia de Estados Unidos, y su discurso antiinmigrante —para muchos un circo—, se ha convertido en una pesadilla política para su propio partido