Si en Latinoamérica se exigiera a los presidentes con el mismo rigor con que fue medida Dilma Rousseff en Brasil, no estarían en el poder Peña Nieto, Santos, Macri, Maduro, Evo, Correa,Ortega, Bachelet, Humala…

Ricardo Anaya tendrá que lidiar con la popularidad externa de Margarita, enfrentar las críticas por el uso personal de los spots, y obtener buenos resultados en las elecciones de 2016 y 2017