En vez de insultar a los migrantes como se hizo en la fiesta republicana, la campaña de Clinton los puso en el centro del escenario para que pronunciaran discursos en horario estelar. Se presentó un sueño americano que sea para todos: los indocumentados, las personas con discapacidad, los gays

Hay gobernadores atados a los intereses de sus taxistas, cuyos líderes suelen usar el transporte público como banderazo a sus carreras políticas.