El martes de la semana pasada en la UNAM, a la escritora de 95 años no la atacaron física-mente ni hubo sangre, pero sí le quitaron la palabra, le lanzaron piedras verbales… y todas y todos salimos lastimados

“En cada lugar del mundo estamos diciendo qué es lo que queremos ser, si un futuro de bombas y generales persiguiendo a la gente; o un futuro de gente que discute las cosas y baila y canta, sin intentar anular a los disidentes”

La obispa fortaleció su liderazgo moral la semana pasada cuando, en su cara, le pidió a Trump ser compasivo y defendió a los migrantes, a la niñez en la comunidad LGTB, a los que tienen miedo…