La trata de personas es reconocida como una de las formas más graves de violación a los derechos humanos y un asunto de justicia social. Aunque en la actualidad existen diversas propuestas sobre buenas prácticas para la intervención especializada de personas víctimas, aún persisten grandes desafíos como la prevención primaria, el debido acceso a la justicia, el monitoreo y la evaluación de las acciones institucionales.
Es necesario destacar que, para proteger a las ciudadanas y los ciudadanos contra este delito, el Estado lleva a cabo una serie de acciones, entre las que se cuentan la vigilancia y la aplicación de políticas públicas. Aunado a ello, también realiza tareas para concientizar, sensibilizar y educar a la población sobre este flagelo. Tenemos claro que, contra este delito, la colaboración de las personas constituye una de las formas más eficientes, pues denunciar es la primera buena forma de contribuir a su combate.
En esta tarea, el Órgano Interno de Control (OIC) de la Fiscalía General de la República contribuye con la aplicación de una perspectiva transversal centrada en las víctimas y su dignidad que, además, permite concientizar y corregir fallas estructurales, así como posibles faltas de integridad y transparencia, motivo por el cual centra su atención, principalmente, en la prevención y detección de actos de corrupción que faciliten el desarrollo de este fenómeno.
Desde una perspectiva de derechos humanos, el OIC tiene la responsabilidad de promover una administración pública íntegra y libre de corrupción, identificando prácticas institucionales que puedan favorecer la impunidad o la revictimización de las personas afectadas.
Por ello, en la actualidad este órgano fiscalizador opera desde una perspectiva preventiva, de vigilancia y de combate a la corrupción, ya que este delito suele estar vinculado con actos de omisión, encubrimiento o participación de personas servidoras públicas. También, incorpora los enfoques de interseccionalidad que reconocen que las personas pueden enfrentar múltiples formas de discriminación y vulnerabilidad de manera simultánea, derivadas de factores como el género, la condición económica, la edad, el origen étnico, la discapacidad y el estatus migratorio.
En el marco del Día Mundial contra la Trata de Personas, 30 de julio, el OIC fortalece y pone a disposición de la sociedad sus canales de denuncia (https://fgr.org.mx/en/FGR/OIC), que garantizan una atención oportuna a víctimas, testigos o personas servidoras públicas que informen hechos, sin necesidad de hacerlo presencialmente, reduciendo el temor a represalias y fomentando la identificación, investigación y sanción de conductas relacionadas con el delito de la trata de personas. El OIC se compromete a trabajar para que las investigaciones administrativas se desarrollen con sensibilidad, confidencialidad y enfoque diferenciado.
Titular del Órgano Interno de Control de la Fiscalía General de la República

