Por Laura Moreno, Embajadora de México en Chile

Conmemorar el 216 aniversario de nuestra Independencia exige mirar hacia nuevos horizontes. La política exterior de México avanza mediante una diplomacia descentralizada, diseñada para estrechar vínculos más allá de las capitales y conectar directamente con las comunidades. Llegamos a la Región de Los Lagos, la inmensa puerta de entrada a la Patagonia chilena, para construir alianzas territoriales e impulsar un desarrollo regional genuino a través de la “Semana México y Chile”. En un hito histórico, nuestra representación diplomática celebró junto a la comunidad mexicana radicada en la región de Los Lagos la fiesta nacional e inauguramos la muestra fotográfica "México y Chile: 195 años de hermandad". Ambas actividades se realizaron en el icónico Teatro Diego Rivera, espacio que fue financiado por Plan Chileno Mexicano de cooperación fraternal entre1960-1964, tras el terremoto sucedido en 1960.

La prosperidad de nuestros países requiere una integración profunda y descentralizada. Celebramos la primera Cumbre Empresarial Binacional México-Chile desplegada fuera de las sedes centrales, uniendo esfuerzos con autoridades locales, ProChile y la Subsecretaría de Relaciones Económicas Internacionales (SUBREI). Identificamos oportunidades de inversión en sectores estratégicos como la logística y la acuicultura, vinculando el liderazgo de la industria salmonera y mitilicultora del sur de Chile con la seguridad alimentaria de nuestro continente. Compartimos los ejes del Plan México de la presidenta Claudia Sheinbaum, priorizando la inserción de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MiPymes) en las cadenas globales de valor para democratizar el comercio exterior y establecer líneas de acción directas con la Cámara de Comercio local.

El conocimiento también debe traspasar las capitales. Firmamos un Acuerdo Marco de Colaboración entre la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y la Universidad de Los Lagos (ULAGOS), coronado con el anuncio de la futura Cátedra México. Esta alianza rompe el centralismo histórico, democratiza la producción científica y asegura la transferencia tecnológica hacia las regiones. Reflexionamos sobre estos lazos soberanos al presentar el libro México y Chile: Una historia de asociación estratégica junto a Sandra Lorenzano, directora de UNAM-América Latina, ante un auditorio colmado de estudiantes.

Sellamos esta hermandad en la Escuela Anáhuac de Puerto Montt. Celebramos su incorporación oficial al programa Escuelas México en Chile, una histórica iniciativa de cooperación nacida en 1939 tras el terremoto de Chillán. Este plantel destaca por su excelencia académica y su labor pionera en inclusión, atendiendo a un tercio de su matrícula con necesidades educativas especiales. Allí, los estudiantes protagonizaron un emotivo recital leyendo obras de Rosario Castellanos y Gabriela Mistral.

Los principios de nuestra Política Exterior Feminista guiaron nuestro recorrido por la isla de Chiloé, precisamente durante el Día Internacional de las Mujeres Indígenas. Dialogamos con mujeres mapuche-huilliche, reconociendo su papel fundamental en la preservación del patrimonio biocultural, la soberanía alimentaria y el impulso de las economías rurales sustentables.

Concluimos esta gira histórica en el Centro Cultural Bosque Nativo de Puerto Varas mediante un encuentro fraterno con nuestra comunidad mexicana residente en la región. Todo este despliegue territorial establece una hoja de ruta permanente. Instauramos mesas de evaluación periódicas para medir el avance de los compromisos adquiridos y consolidar una política de Estado a largo plazo. La verdadera hermandad florece uniendo a nuestros pueblos en cada rincón de su geografía.

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