La que apareció “como La Bikina“ y con escolta, nos platican, fue la rectora del Colegio de Veracruz, Erandi Isabel López Herrería (Morena), sobrina del expresidente Andrés Manuel López Obrador. Nos indican que doña Erandi fue cuestionada por la polémica que se armó por el informe de transparencia que reveló su sueldo de más de 106 mil pesos, el cual es superior al de la mismísima gobernadora Rocío Nahle García (Morena), pero fiel al estilo familiar sólo dijo que “es totalmente falso”, se subió a su auto y huyó dejando a todos con la duda de cuánto percibía y si también le pagaban las comidas y la gasolina. Varios recordaron a don Andrés Manuel cuando presumía que sólo traía 200 pesos y que eso le bastaba para vivir. ¡Tiempos oscuros!

Secretaria Anticorrupción minimiza casos

La que quiere “tapar el sol con un dedo” en Chiapas, nos cuentan, es la secretaria Anticorrupción, Ana Laura Romero Basurto (Morena), pues minimizó el caso de la detención de dos funcionarios del Instituto de Educación para Jóvenes y Adultos, a quienes les hallaron en su domicilio 2 mil 500 tarjetas de beneficiarios del programa de alfabetización Chiapas Puede. A pesar de que la fiscalía y la auditoría estatal dieron a conocer el caso y que también se dio la salida del titular del instituto, Sergio David Molina Gómez (Morena), doña Ana Laura insiste en que el programa contra el analfabetismo no fue vulnerado. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

No le gustó el reparto a exalcalde de Mérida

El que “sacó la espada” en Yucatán, nos comentan, fue el tres veces alcalde de Mérida, Renán Barrera Concha (PAN), pues no le gustó el reparto de candidaturas en su partido. Nos relatan que don Renán hizo berrinche y dejó el encargo que tenía en la dirigencia nacional de Jorge Romero, al que apenas hace dos meses le echaba “harta porra” y hoy culpa de relegarlo, además de “lanzar pedrada” al exgobernador y senador Mauricio Vila Dosal (PAN), pues dijo que “los yucatecos fuimos felices cuando alguien estaba en Harvard”. ¡Qué rencoroso!