La actual administración federal cumple dos años y, como dispone la Constitución, el Congreso se prepara para analizar el informe que presentó el poder ejecutivo federal. La rendición de cuentas no consiste únicamente en enumerar acciones, obras y cifras favorables, sino en contrastar el discurso gubernamental con la realidad, porque para resolver los problemas del país el primer paso es reconocerlos.

El gobierno sostiene que México marcha bien y tiene rumbo. Sin embargo, ese discurso pierde sustento cuando las cifras oficiales no corresponden con lo que viven millones de familias: inseguridad, extorsiones, desapariciones, falta de medicamentos, empleos precarios y una economía que no alcanza para cubrir lo indispensable.

Un país tan diverso no debe gobernarse desde una sola visión, se necesitan objetivos comunes, instituciones estables y acuerdos que trasciendan a los gobiernos.

Un ejemplo de lo que debe revisarse es la disminución reportada de los homicidios dolosos, misma que al parecer se debe más a una diferencia metodológica en la estadística de ese delito, que a la estrategia de seguridad federal, ya que -por ejemplo- se han clasificado asesinatos en otras categorías como lo es la de “otros delitos contra la vida y la integridad corporal”. Las diferencias en la clasificación realizada por las fiscalías pueden distorsionar la realidad. Por ello, es indispensable homologar criterios y someter la metodología oficial a una revisión pública y técnica. Ninguna víctima debe desaparecer detrás de un artificio estadístico.

La glosa del Informe y las comparecencias de los secretarios ante el Congreso deben servir para aclarar estas contradicciones. El gabinete tiene la obligación de explicar resultados, metodologías, omisiones y decisiones presupuestales. El Congreso es un contrapeso y como tal debe examinar a profundidad la versión oficial.

Por ello, deben explicarse situaciones reales que revelan carencias profundas: más de 21 mil recetas no surtidas por desabasto en el IMSS; 18.4 millones de personas sin servicios básicos en sus viviendas; una caída real de 17.3 por ciento en la infraestructura física, y el crecimiento exorbitante de la deuda pública. Detrás de cada cifra hay personas que esperan medicinas, familias que viven sin condiciones dignas y recursos que las próximas generaciones tendrán que pagar.

Frente a este panorama, Acción Nacional, en voz de su Presidente Jorge Romero Herrera, presentó “111 Soluciones para México” como una alternativa en seguridad, salud, educación y economía. Esa debe ser nuestra ruta: señalar con firmeza lo que no funciona, pero también ofrecer soluciones responsables y viables. El PAN está para defender la patria, la familia y la libertad, e impulsar gobiernos eficaces, transparentes y sujetos a límites.

El Informe sobre el estado que guarda la administración pública federal presenta la visión del gobierno; la glosa es una oportunidad para confrontarla con los hechos y dar voz a quienes el poder normalmente no escucha. México necesita verdad, pluralidad, contrapesos y un auténtico proyecto de nación en el que quepamos todos.

Diputada federal. @kenialopezr

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