Dicen los sapientes que “chao pescao” es una expresión coloquial (y hasta festiva) que se usa como recurso para decir adiós de manera rápida, o dar por cerrado un tema de forma tajante. El proceso electoral intermedio en México inicia en menos de dos semanas (el 10 de septiembre) y, de acuerdo con las encuestas y sondeos más recientes, al parecer Morena volverá arrasar en la Cámara de Diputados y la oposición, de 17 gubernaturas que habrá en juego, no pinta seriamente más que en tres o cuatro lugares.

Chao pescao, oposición. Veamos estado por estado…

Aguascalientes debe ganarlo el PAN con cinco o seis puntos de ventaja, pero cuando ya aparecen los careos la diferencia se cierra a dos o tres puntos contra Morena y sus aliados.

Baja California. Salvo que pase algo extraordinario, Morena debe apalear: PRI y PAN parece que máximo llegarán a veinte puntos.

Baja California Sur. Esa es una de las elecciones que se perfilan peleadas. Dependiendo de la persona que encabeza la candidatura de Morena, la diferencia baja de ocho a dos puntos de diferencia. Si el PRI se suma al PAN, probablemente pierda Morena, pero es difícil apostar ahí.

Campeche. A pesar de los constantes desatinos de la gobernadora morenista y sus tentaciones autoritarias (acallar la libertad de expresión, por ejemplo), la gente quedó absolutamente harta del priismo y todo pinta para que se produzca una paliza de Morena, probablemente con un soberano dos a uno sobre Movimiento Ciudadano. PAN y PRI, si les va bien, pasarán del 10% cada uno.

Chihuahua. Esa elección va a estar muy buena en el mundo de la grilla porque es una de las últimas coronas panistas, pero en lo estrictamente electoral pareciera que mis compatriotas chihuahuenses (mi abuelo paterno era de allá) andan queriendo virar hacia Morena… y gacho: en una de esas, hasta con la mitad de los votos ganan esos lepes insolentes.

Colima. Si PAN y PRI se juntan le darán guerra a Morena, porque de otra forma se van a llevar dos zapes a punta de votos. El esquirol del estado es el Verde, que anda peleando el tercer lugar al PRI y a MC.

Guerrero. La oposición no tiene nada que hacer. Morena va a barrer con todo, salvo que se le ocurra revivir al impresentable cuyo nombre no quiero mencionar por respeto a las mujeres.

Michoacán. Esa era tierra de Morena, pero el asesinato de Carlos Manzo en Uruapan cambió la ecuación y Grecia Quiroz podría ser la primera gobernadora independiente. PAN y PRI no tienen nada que hacer ahí, sobre todo si la elección está muy cerrada y la gente opta por el voto útil para hacer ganar a Grecia y echar a Morena.

Nayarit. Gana ampliamente Morena, de acuerdo con las mediciones al arranque del proceso electoral, sin posibilidad para la oposición, aunque se unan todos los partidos.

Nuevo León. Esa va a ser, por lo visto hasta ahora, una elección peleadísima entre MC, PRI y Morena. Podría ser el único lugar donde gane el PRI o MC. Va a estar buenísima.

Querétaro. Es territorio PAN y será muy difícil que los queretanos viren de la derecha hacia Morena. Yo digo que es imposible.

Quintana Roo. Morena aplasta. En una de esas, la 4T reedita las épocas del priismo de López Portillo y gana con 70 %. La oposición es invisible ahí.

San Luis Potosí. Verde, aunque si Morena y PT se unen podrían competirle a la candidata del nepotismo. De otra manera, la senadora y esposa del gobernador va a ganar. Caso para estudio sociológico el de los oriundos de ese estado.

Sinaloa. Con la novedad de que, a pesar de todo el espantoso espectáculo de Rocha y compañía, los sinaloenses parecen estar decididos a querer más 4T y darle una repasada muy fea a la oposición, tipo dos a uno. Otro análisis de comportamiento se necesita en esa entidad. ¿Será el miedo?

Sonora. Ahí Morena podría llevarse un doloroso revés si MC va con Luis Donaldo Colosio. En una de esas cae hasta el tercer lugar, cortesía de Don Durazo el gober precioso de Morena en esa entidad.

Tlaxcala. Morena, no hay más hasta ahora.

Zacatecas. Creo que cualquiera puede ganar entre Morena y MC, con su líder Álvarez Mazynez.

En términos beisboleros, y en el escenario súper optimista para la oposición, la pizarra puede acabar con una honrosa derrota 9-7 (y una victoria independiente), pero es factible que se lleve un 13-4 en contra. Si lo anterior se confirma en el transcurso de las campañas (esa calidad semi testimonial de toda la oposición mexicana), a finales de 2027 arribaremos a la mitad del sexenio de Claudia Sheinbaum con un partido casi hegemónico y tendremos que recetarle a PAN, PRI y anexas un “chao pescao” rumbo al 2030.

Y eso, para la salud de una democracia, no es bueno porque genera tentaciones autoritarias en quienes ejercen el poder sin contrapesos, como ya hemos visto.

AL FONDO

Los partidos políticos opositores no se percatan de que la verdadera oposición ya no son ellos, sino algunos medios de comunicación y en cierta medida las redes sociales. Mientras más comentaristas y periodistas exitosos hay, menos líderes partidistas viables surgen en la oposición porque la gente parece no necesitarlos. Apostillo: por periodistas eficientes no me refiero a los voladores, a los que mienten e inventan patrañas en búsqueda de clics incautos, sino a quienes con sus trabajos de investigación en reportajes o columnas documentan los excesos del poder morenista.

El equilibrio de poderes no está ya en la partidocracia, sino en la comentocracia.

jp.becerra.acosta.m@gmail.com

Twitter: @jpbecerraacosta