El 1 de septiembre de este año 2026 la Presidenta de México rindió su segundo informe de gobierno. Al respecto, es pertinente hacer un balance de los avances y resultados positivos que se han tenido durante su gestión, pero también de los pendientes y desafíos que aún existen. Desde el CCE, hacemos el siguiente balance: De manera general, un aspecto positivo ha sido la disposición al diálogo y a la colaboración que ha tenido el gobierno federal con el sector empresarial, lo cual ha permitido compartir visiones, propuestas y lograr compromisos conjuntos.

En el tema económico, un avance importante tiene que ver con la forma en que se ha llevado la relación con el gobierno de Estados Unidos, a partir de una postura firme pero serena, que ha permitido que más allá de los aranceles de la sección 232, el resto del comercio se mantenga apegado al T-MEC, y que la negociación de éste siga prosperando.

Otro avance tiene que ver con las estrategias para propiciar condiciones para la inversión, y en este sentido reconocemos los cuatro decretos publicados en mayo pasado para destrabar procesos fiscales y concretar inversiones, destacando elementos como los lineamientos al SAT para que ya no haya fiscalización retroactiva o doble tributación, y por supuesto, la instalación de la oficina del comité de inversiones, donde hasta el momento ya se han destrabado 3,500 millones de dólares de inversiones.

Un aspecto positivo también ha sido la continuidad del PACIC; un instrumento clave para seguir conteniendo el aumento de la inflación.

En cuanto a los desafíos, el tema de la seguridad sigue como pendiente, y la situación diaria que enfrentan las personas en varios estados del país lo reitera. En este sentido, algunas cifras han mejorado, pero delitos como la extorsión siguen afectando a familias y empresas, y se tiene que atender la desaparición forzada. Tenemos que seguir trabajando para lograr un México con Seguridad, Justicia y Paz.

En el tema económico y financiero también identificamos varios desafíos, como mantener el grado de inversión para México. En cuanto a las empresas del Estado, es indispensable resolver la situación financiera y administrativa de Pemex, así como recuperar la rentabilidad de la CFE. También se requiere desarrollar estrategias para contar con recursos para las pensiones y no comprometer la solvencia presupuestal. Y además, un desafío más tiene que ver con seguir impulsando la formalidad.

Y de manera transversal, es importante seguir atendiendo los desafíos para tener un México sin corrupción, con acceso a la justicia y Estado de derecho. Para esto, es clave que en la siguiente elección judicial se garantice que las personas que aparezcan en la boleta estén certificadas para ejercer una función tan relevante para la certidumbre jurídica.

Sin duda, un balance del segundo año de gobierno con avances considerables, pero también con importantes desafíos que atender para construir el México con seguridad, justicia y prosperidad que todos queremos.

Desde el sector empresarial, seguiremos planteando propuestas y estrategias para propiciar las mejores condiciones para el desarrollo, con el compromiso de mantener el diálogo y la colaboración, pues solo unidos podremos ser más fuertes como país.

Presidente del Consejo Coordinador Empresarial