Nos cuenta la artista trans Ariel Venadito que su experiencia para trabajar con la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México ha sido amarga. Ariel se ha presentado como cantante de música tradicional en el Zócalo capitalino (por apoyo de la iniciativa privada), en Los Pinos y la Guelaguetza, por ejemplo. Pero nos dice que sus acercamientos con la administración de Ana Francis Mor han sido desafortunados: en 2025 se inscribió en el festival Tiempo de Mujeres y no fue seleccionada; preguntó, entonces, si podía participar en el Festival de Primavera y tampoco tuvo respuesta. En la Verbena Navideña tampoco fue contemplada, a pesar de que afirma que siempre se le dijo que las puertas estaban abiertas para ella. Cuando escribió para solicitar ayuda de la oficina de la Secretaría de Cultura le respondieron que reconocían su trayectoria y que la canalizarían con Fomento al Trabajo y Secretaría de Diversidad. Como era de esperarse, no obtuvo respuesta una vez más. Para la doceava fiesta de las culturas indígenas cuenta que hubo funcionarios que cuestionaron su participación porque creían que ya se le habían dados dos actividades en otros festivales ese año, lo que no fue así. Nos asegura que desde que entró Ana Francis Mor sólo ha podido tener un concierto. Una destacada artista de las periferias se pregunta cómo un gobierno que apela a la inclusión puede tratar tan mal a sus artistas. (Escríbanos a columnacrimenycastigo@gmail.com)

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