"El cine es un reflejo del mundo en que vivimos, pero también puede

ser una forma de escapar de él".

- Don Steven Spielberg -

Descaradamente y sin tapujos me declaro su FAN (CON MAYÚSCULAS).

Si mal no recuerdo, la primera cinta que vi de su descomunal cinematografía fue JAWS (TIBURÓN) a mediados de los años setenta del siglo pasado, en una antigua sala de cine en San Diego California, fue algo profundamente conmovedor.

Sobre todo - debo de confesar enfáticamente - con intermitentes dudas, ya que previamente había leído la novela de Peter Benchley, sobre la que se basa el guión.

Así me ha sucedido con algunas películas en particular, cuando leo primero la obra literaria, como la dirigida por quien encabeza el epígrafe de hoy, además de; EL PADRINO, LOS ÁNGELES AL DESNUDO, EL GALLO DE ORO y EL AMOR EN TIEMPOS DEL COLERA, solo por citar un cuarteto que persiste en mi memoria fascinante.

Mi adorado papá, asegura puntualmente que nunca jamás el libro original podrá superar el largometraje que se replica en el celuloide por las características visuales, enriquecedor debate que afortunadamente repetimos recurrentemente (del disenso nace el consenso, Ciccone dixit).

Sin embargo, estoy plenamente convencido de que existen excepciones que confirman la regla, claramente como las páginas ilustradas de Don Mario Puzo (LOS DONES I) y su fosforescente salto al cine, gracias a Don Francis Ford Coppola.

Pues bien, este proemio, se genera a partir de la última entrega de Don Steven Alan Spielberg (Cincinnati, Ohio 18 de diciembre de 1946, Estados Unidos de Norteamérica), que acabamos de disfrutar en Madrid mi amada GEMY y el escribiente.

No pretendo aburrirles narrando de qué va la cosa, como dirían mis admirados españoles, de suyo, por si mismo el titulo lo explica absolutamente todo y no hay mucho que ocultar.

EL DIA DE LA REVELACIÓN (DISCLOSURE DAY) evidentemente es un film de ciencia ficción que trata sobre las posibilidades de la existencia de seres habitando el espacio más allá de la tierra.

Pero dentro de la temática que previamente había abordado magistralmente el excelentísimo director, guionista y productor, en esta ocasión hace una referencia religiosa, sobre nuestro Dios Padre - respetuoso de las distintas creencias - en el contexto global y universal.

Ejercicio que obliga a reflexionar íntimamente al espectador, tan solo por esta premisa, resulta fascinante no perderse la oportunidad de iluminar el pensamiento y el espíritu con infinidad de lecciones.

Para el incomparable creador de éxitos como; EL COLOR PURPURA, LA LISTA DE SCHINDLER, EL IMPERIO DEL SOL, LINCOLN y SALVANDO AL SOLDADO RYAN, solo por citar algunas de sus grandes producciones, que abordan en general temas humanistas, de derechos civiles, de raza, sobre la guerra, así como de fenómenos e igualdad.

Su más reciente aportación evidencia una realidad interna para la que deberemos de prepararnos todas y cada una de las personas que habitamos el planeta, abriendo nuestros corazones con fe, caridad y esencialmente con esperanza.

La espléndida trayectoria de Mr. Spielberg incluye infinidad de obras, independientemente de sus múltiples éxitos de taquilla.

Por cierto, en este sentido, es el mayor generador de ingresos a nivel histórico dentro de la industria y no necesariamente con presupuestos exhorbitantes, sin ánimo de entrar en detalles innecesarios o especificar montos económicos.

Queridas amigas, distinguidas lectoras, apreciados amigos, insignes lectores, amantes del séptimo arte, inexorablemente de si se aprecia o no este tipo de narrativas.

Hágase un inolvidable favor regalándose un tiempo imperdible para eclipsarse con una de las joyas de mayor emotividad que nos ha obsequiado este verdadero genio.

Para concluir, les compartiremos una pequeña historia realmente sobresaliente dentro de su anecdotario personal.

El hecho de que el inventor de E.T., humildemente nos confía ser el más grande FAN de un tal Don Alfred Hitchcock, que alguna vez lo corrió de su set dentro del estudio que gobernaba en pleno centro de Hollywood, por algo sería, no les parece?.

Hasta siempre, buen fin.