El inicio de la temporada electoral cierra la puerta a los grandes acuerdos políticos

A unos días de haber iniciado el nuevo periodo ordinario de sesiones del Congreso de la Unión, la distancia entre el partido en el gobierno y los opositores se acentúa.

Ello tiene efectos para la gobernabilidad, ya ni decir de las reformas estructurales que sigue requiriendo el país para crecer económicamente y ganar en un desarrollo que pudiera convertirse en prosperidad compartida, como se ha propuesto el movimiento de la Cuarta Transformación.

Recientes encuestas, entre ellas la de El Universal -elaborada por Buendía & Márquez- dan a Morena amplia ventaja (35%) para las elecciones federales intermedias de 2027, lo que tiene muy en claro la presidenta Claudia Sheinbaum, quien, además, atiza a la oposición al dejar ver las posibilidades de alianza entre los partidos PRI y PAN.

“No es una nueva alianza, el PRIAN ha existido desde el inicio del neoliberalismo (…), pero desde la época de Salinas se crea la alianza entre PRI y PAN que tiene que ver con una visión de país y modelo económico, y con entramados de corrupción (…), con crecimiento de grupos económicos al amparo del poder público”, estableció la jefa del Ejecutivo.

“Ahí la llevan, síganle”

“Ni siquiera llegan a los dos dígitos en las encuestas; no cuentan con cuadros políticos; a sus jóvenes dirigentes, en el caso del PAN, los persiguen escándalos de corrupción, y quien pudiera ser su ariete, Fox, es considerado traidor a la Patria por impulsar en 2005 el desafuero contra AMLO y participar en el fraude electoral de 2006”, es el diagnóstico de la presidenta y de varios analistas de la política nacional.

Esto le hizo decir a la mandataria: “Ahí la llevan, van por muy buen camino. El camino del regreso a la corrupción y los privilegios. Fox y Alito juntos, la nueva visión de la política mexicana”.

“Mientras sigan ofreciendo eso al pueblo de México, no les va a ir muy bien que digamos”, remató.

PAN: Morena se llevará la sorpresa de su vida

Morena se llevará la sorpresa de su vida en estas siguientes elecciones, dijo el presidente del PAN, Jorge Romero.

Solo que, cada vez que habla, parece que lo hace desde una cámara solitaria, donde ni siquiera el eco lo sigue.

Aunque es reacio a abrirse por completo a las alianzas, queda la duda sobre quiénes lo siguen en esa postura. Fox, al menos, no.

En la sesión extraordinaria del Consejo Nacional del PAN, y previamente en una reunión plenaria con senadores de su partido, Romero dejó ver que se encuentran concentrados en una estrategia electoral que buscará aprovechar los errores, omisiones y carencia de resultados del oficialismo, para mantenerse en las tres entidades que actualmente gobiernan (Aguascalientes, Chihuahua y Querétaro) y ganar en cuatro más (Baja California Sur, San Luis Potosí, Zacatecas y Colima).

PRI y MC: Las ausencias

Uno, Alejandro Moreno —dirigente del PRI—, mostrándose en sus repetidos viajes a Estados Unidos para exponer presuntas prácticas corruptas de integrantes del partido Morena, acusar al INE por prohibiciones relacionadas con el término “narcopartido” y hasta denunciar persecución política en su contra.

Los otros, los de Movimiento Ciudadano, haciendo el vacío a la presidenta durante la visita a sus estados, Jalisco y Nuevo León, con motivo de los informes de gobierno estatales, para evitar los abucheos a sus gobernadores.

Estos partidos reflejan en sus actos la fe en aquello a lo que verdaderamente dan valor.

Entre ellos media una lejanía aparentemente irreconciliable, pero viven la coincidencia de estar aún más lejos de dialogar con el gobierno y su movimiento.

Y mientras tanto, los grandes acuerdos deberán esperar

Con el inicio de la temporada electoral en México, este breve repaso sobre dónde se encuentran gobierno y principales partidos opositores se ha de alimentar de algo previsible: las posturas se endurecerán, el Congreso se mantendrá con una agenda a modo a la mayoría de Morena.

No se ve forma de abrir la ruta a grandes acuerdos políticos para seguir llevando a cabo reformas constitucionales de alto calado que requiere el país.

La recaudación fiscal en México —o los cambios para garantizar la sostenibilidad de las finanzas públicas—, una revisión del estado actual de Pemex y la CFE, los incentivos al desarrollo regional y el constante fortalecimiento del Estado de derecho son algunos rubros que requieren diálogos abiertos y constructivos entre líderes políticos que deben tener como prioridad el bien de su país antes que el riego de sus parcelas.

Por lo visto, deberán seguir esperando.

TEMAS RELACIONADOS

Google News