22 | FEB | 2019
Juan originario de La Huacana, Michoacán, y preso por las malas influencias
Juan cumple condena en el penal de Mil Cumbres por un delito que, asegura, no cometió (CARLOS ARRIETA. EL UNIVERSAL)

“Lo que me tiene en prisión es el cotorreo y las malas influencias”

04/07/2018
03:12
Carlos Arrieta
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Juan reconoce que las malas amistades con las que se juntaba por ocio lo llevaron a la peor experiencia de su vida

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Morelia, Mich.— Apenas había cumplido la mayoría de edad cuando Juan, quien es originario de La Huacana, Michoacán, conoció la cárcel, debido, dice, al ocio, razón por la que se juntó con las personas equivocadas que lo único que le ofrecían era droga y un trago.
 

Esos sujetos, asegura Juan, cometieron el asalto del que hoy él es acusado, pero ninguno de ellos está en la cárcel, solo él, por lo que reconoce que las malas amistades con las que se juntaba por ocio lo llevaron a la peor experiencia de su vida.
 

Entrevistado en el Centro de Reinserción Social David Franco Rodríguez, el joven de casi 22 años purga una condena de cinco años de prisión por el delito de robo calificado y lesiones. Todavía fue juzgado con el sistema penal tradicional.
 

Su delito, narró a EL UNIVERSAL, fue juntarse con “personas que se dedicaban a la mala vida”, pues, al igual que ellos, no estudiaba ni trabajaba, ya que sus oportunidades eran pocas al contar sólo con secundaria terminada.
 

Proveniente de una familia disfuncional, contó que en abril de 2014, recién cumplidos los 18 años, oyó disparos y corrió asustado.
 

Dos días después fue detenido y acusado del asalto a mano armada perpetrado por sus amistades en Morelia, donde radicaba.
 

El joven, de tez blanca, color que contrasta con el beige de su uniforme de prisión, afirmó que no participó en el hecho delictivo; sin embargo, dijo, estaba a la hora y el lugar equivocados, pero también con las personas equivocadas.
 

“Lo que me tiene aquí es el cotorreo, los amigos y las malas influencias; eso fue lo que más me perjudicó en ese sentido. No me dedicaba en ese entonces a algo fijo, porque no había una persona que me diera la oportunidad de hacer algo”, expresó.
 

Con arrepentimiento, rememoró que su madre le dijo en repetidas ocasiones que no se juntara con vagos que solamente lo iban a perjudicar, pero no le hizo caso y el costo fue muy alto: llegar a prisión.
 

“Y ahora mi mamá es la única que me ha brindado su apoyo y atención. Desde el primer momento que nací ella fue la única que se hizo responsable de mí; entonces, al no tener una figura paterna uno llega a cometer errores en la vida”, expuso.

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