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Durante los últimos seis años, el salario de los profesionistas con maestrías y doctorados se redujo en México. De acuerdo con un reporte de la Universidad Iberoamericana, en vez de incrementar, los ingresos de los posgraduados bajaron hasta 13%. Ahora los pobres tienen mayor nivel educativo, concluyó el análisis.

Según el reporte de investigación del Observatorio de Salarios de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México y Puebla, en 2012 un profesionista con doctorado y una experiencia profesional de entre 11 a 13 años, ganaba un promedio mensual de 23 mil 604 pesos. Para 2016 este ingreso promedio se redujo a 20 mil 666 pesos, lo que representa una disminución de 12%.

En menor grado también sufrieron afectaciones los egresados, puesto que al tener entre dos y cuatro años de experiencia, un doctor pasó de ganar 14 mil 553 a 14 mil 367 pesos.

Entre quienes tienen maestría y acumulan una experiencia profesional en su campo de entre 11 a 13 años ganaban en promedio 22 mil 373 pesos en 2012, para 2016 este ingreso se redujo a 19 mil 981 pesos, lo que representa una caída de 11%, y quienes tienen de dos a cuatro años de experiencia vieron reducir sus ingresos de 15 mil 188 a 14 mil 818 pesos.

“La caída en los ingresos de los asalariados mejor pagados y más calificados reduce la desigualdad salarial; sin embargo, este es un cambio en la composición de los pobres hacia estratos más educados, como da cuenta la caída en el poder adquisitivo del personal remunerado y subordinado con mayor escolaridad y mayor experiencia”, señala el reporte.

El análisis de la Universidad Iberoamericana titulado Sexenio del empleo precario y los bajos salarios encontró que el mayor crecimiento en el empleo se percibió en el sector donde los trabajadores perciben más de uno y hasta dos salarios mínimos mensuales; es decir, que ganan entre 2 mil 652 pesos y 5 mil 304, puesto que se crearon 3 millones 189 mil 748 puestos de trabajo entre 2013 y 2018.

En comparación, se perdieron un millón 58 mil 65 trabajos entre la población que percibe más de tres y hasta cinco salarios mínimos; esto es, de 7 mil 956 a 13 mil 260. Entre quienes ganan más de cinco salarios mínimos (más de 15 mil pesos mensuales) se perdieron un millón 39 mil 213 empleos.

“La precariedad en las condiciones laborales con población sin seguridad social, contratación no permanente y sin prestaciones, se vio acompañada de creación de puestos de trabajo con menores salarios y destrucción de empleos con mayores remuneraciones (...) La política salarial laboral destruyó fuentes de trabajo en empleos de altos salarios y presentó crecimiento del empleo en salarios de baja remuneración”, explica el reporte.

Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el bajo nivel educativo de la población “produce niveles de desigualdad elevados en el mercado laboral”.

México es el país de la OCDE con niveles más bajos de titulación en bachillerato, puesto que 65% de los adultos carecen de estudios de ese nivel mientras que el promedio en la OCDE es de 22%.

“Esto está relacionado con una elevada desigualdad de ingresos (...) En México, los trabajadores sin bachillerato ganan 40% menos que los adultos con este nivel, lo que constituye la desventaja en ingresos más alta entre los países de la OCDE. De un modo similar, los adultos con educación terciaria ganan casi el doble que aquellos con educación secundaria superior”.

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