A sus 70 años, Rosalío Solís no perdió el ánimo ni el buen humor, pese a que tuvo que recorrer varios kilómetros para poder participar en la Consulta Popular para enjuiciar a líderes del pasado.

Fue a buscar la casilla donde, dijo, tradicionalmente vota, en la colonia Miguel Alemán, Culiacán, pero para esta consulta la cambiaron a otro sector.

Recorrió varios puntos de la ciudad hasta localizar la que le tocaba. Pensó que le tocaría en el mismo lugar que el pasado 6 de junio.

Su reclamo no fue el único. Ciudadanos de varios estados acusaron no haber encontrado la mesa que les correspondía en esta jornada, que tuvo como característica la apatía por el voto.

En Oaxaca, en un recorrido realizado por EL UNIVERSAL, las personas que decidieron participar en la consulta se quejaron de los largos recorridos que tuvieron que hacer hasta encontrar la mesa que les correspondía.

Esta, junto con la queja de que las autoridades no proporcionaron información clara para que la ciudadanía pudiera acudir a ejercer su derecho de participación, fue una de las inconformidades más constantes.

Con 36 grados de temperatura y 40% de humedad, en La Paz, Baja California Sur, algunos de los ciudadanos que llegaron a las mesas de recepción se mostraban agobiados y expresaron haber recorrido varios puntos para dar con la que le tocaba.

Fue el caso de Julia, quien expresó: “Vengo de tres lugares, hasta que di con la mesa. Sí ha estado medio complicado esto, pero bueno, ya estamos aquí”.

En Chilpancingo, Sergio Vázquez de Jesús no tuvo suerte. “Yo quiero participar en la consulta, más por refrendar el apoyo al [presidente Andrés Manuel] López Obrador que por enjuiciar a los expresidentes”, aseguró el hombre, quien no encontraba una mesa para participar.

Contó que en su pueblo, Amojileca, el Instituto Nacional Electoral no instaló casillas y que por eso le tocaba ir hasta el poblado de San Vicente, a cuatro horas, por lo que se fue a Chilpanchingo en busca de una especial, pero para esta consulta no fueron instaladas.

“Yo quería votar más que contra los expresidentes por el gobierno de López Obrador, porque él sí nos ha apoyado, no como los otros que se chingaron todo”, señaló.

Los ciudadanos tenían expectativas muy particulares sobre esta consulta. En Coahuila, habitantes de la región Laguna aprovecharon el ejercicio para pedir que enjuicien también a los exgobernadores, principalmente a Humberto y Rubén Moreira.

“Queremos que enjuicien a todos los Moreira”, comentó Graciela Castañeda después de votar en la consulta. Ella acudió con su marido y su hijo, y platicó que decidieron participar para que se haga justicia a todo el pueblo mexicano, no sólo por lo que hicieron expresidentes, también exgobernadores, a quienes calificó como “una bola de rateros”.

Nora Rodríguez mencionó que le gustaría que la consulta tomara en cuenta lo que ha pasado en Coahuila y no fuera sólo un tema de expresidentes: “Quiero que se tome en cuenta, muchos no tenemos una pensión digna por el fondo de pensiones de Coahuila que saquearon los Moreira”.

Claudia, una señora de la tercera edad, participó porque quiere ver si es cierto que el Presidente cumple con su promesa de enjuiciar a exmandatarios.

En Tijuana, Rafael y su familia también participaron porque consideraron que no hacerlo garantiza que los crímenes de los expresidentes queden impunes.

Baja participación

La constante durante la jornada, desde Yucatán hasta Baja California, fue la apatía. En Ciudad Juárez, una mesa reportó 12 votantes en dos horas.

En San Cristóbal, Guanajuato, pueblo del expresidente Vicente Fox, fue evidente el desinterés de los habitantes; la escasa participación también se reflejó en las comunidades vecinas. Representantes de las mesas receptoras se mostraron aburridos.

En Michoacán, las urnas en los sitios de recepción estaban casi vacías. En las ciudades de San Luis Potosí, Ciudad Victoria, Pachuca, Puebla, Veracruz, Nuevo León, Guadalajara, Aguascalientes y Hermosillo tampoco hubo interés.

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