A puerta cerrada en una funeraria de la Ciudad de México, familiares y amigos despidieron al capitán Roberto Coppe Obregón, quien murió en el accidente aéreo en el que también fallecieron la gobernadora de Puebla, Martha Erika Alonso, y su esposo, el senador Rafael Moreno Valle, hecho por el que ayer se decretaron tres días de luto.
Desde las 10 de la mañana, la Capilla A de la funeraria Gayosso, en Sullivan, se empezó a llenar de coronas de distintos tamaños. En la sala estaba el hermano del piloto, un sobrino y una mujer que se encargaba de revisar en una lista los nombres de las personas que confirmaron su asistencia.

A un costado de la funeraria hay una florería, una trabajadora cuenta que desde el miércoles recibieron encargos vía telefónica y por internet, para hacer arreglos florales o coronas que llevaran el nombre del capitán. Luis Hernández comentó a EL UNIVERSAL que le habría gustado asistir al velorio de su entrenador y amigo, pero por respeto a la familia envió flores. “En estos momentos hay que darle espacio a los familiares, para que se despidan de él, yo lo admiro y me quedo con el recuerdo del excelente ser humano que fue”.
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