Yuma, Arizona, enclave mexicano pro-Trump

En 2016, el republicano ganó en este territorio con 50.5% de las preferencias electorales; algunos de sus habitantes dicen que volvieron a votar por el mandatario, sobre todo, por la ayuda que recibieron debido a la pandemia del coronavirus

Yuma, Arizona, enclave mexicano pro-Trump
Howard Blitz, fundador de la ONG The Freedom Library, quien sostiene que la única solución en la frontera es la libre circulación de personas y mercancías. Foto: INDER BUGARIN. EL UNIVERSAL
Mundo 30/10/2020 04:00 Inder Bugarin / Enviado Actualizada 04:00

Yuma, Arizona.— En esta tierra desértica adaptada para el cultivo intensivo de lechuga, brócoli y perejil, todas las personas de habla hispana dicen lo mismo: el Condado de Yuma es “mexa”.

En este territorio del sur de Arizona, que comparte frontera con Baja California Norte y Sonara, las calles llevan el nombre de César Chávez, los despachos de abogados dicen en sus espectaculares Camarena y en los hoteles, gasolinerías y cafeterías se habla español.

A pesar de que la población descendiente de mexicanos representa 60% de los 215 mil habitantes, y en localidades como San Luis y Somerton superan 90%, Donald Trump triunfó en 2016 llevándose 50.5% de las preferencias electorales frente a 45% de la candidata demócrata Hillary Clinton.

“Por mera conveniencia, nomás”, dice a EL UNIVERSAL César Baranda, quien ejerció su derecho a votar de manera anticipada y dio por segunda ocasión su espaldarazo a Donald Trump.

“Sí me encabronó todo eso que dijo de los mexicanos, pero ya ves cómo son rebuenos para hacerle a uno cambiar de mente”, continúa. Enfundado en un poncho de lana con motivos prehispánicos azules y de pie delante del portón de su casa de tabiques color arena, dice que durante tres meses recibió 800 dólares a la semana a causa de la pandemia por Coviv-19, con un depósito inicial de mil dólares.

“Nunca me la había pasado tan suave en un verano, para nada trabajé, me la pasé con los chiquillos. Todo gracias al Trump. Ya no me está llegando el dinerito de antes, dicen que ahora es para los afectados por el huracán, se entiende”, explica.

Karen Orosco se encuentra frente al buzón electoral ubicado en la entrada del archivo público del Condado de Yuma. Está decidida a depositar su voto a favor del candidato demócrata Joe Biden.

“Les he dicho que no se dejen engañar, que miren para adelante, que todo es pasajero”, comenta a este diario notablemente molesta con algunos de sus paisanos.

Hija de nayarita y guanajuatense, nació en Yuma, es madre de una pequeña de cuatro años y por segunda ocasión ha ejercido su derecho a pronunciarse en las urnas en unas presidenciales.

La trabajadora social afirma que en esta tierra “hermana de México” triunfó Trump por dos factores principales, uno de ellos tiene que ver con el hecho de que la comunidad hispana no acostumbra votar.

“Los blancos desde que cumplen los 18 votan, ellos sí toman esto muy en serio, nosotros no, no crecemos con esa cultura. La gente viene a trabajar, no está interesada en política, siente que va a incomodar, a hacer ruido y a meterse en problemas, lo cual es una gran equivocación”.

El otro elemento, dice, tiene que ver con la llegada de personas de otros estados en compañía de su familia; vienen a trabajar para la Patrulla Fronteriza, en el Campo de Pruebas de Yuma (YPG), uno de los mayores cuarteles militares estadounidenses, y en la Estación Aérea del Cuerpo Militar de Infantería de la Marina (MCAS), y son simpatizantes de Trump y de su política de seguridad.

“Debido a la poca participación de la población, el poder de decisión se deja en manos de los blancos, quienes aquí son clara minoría”, pero ocupan la cúpula política y de seguridad, así como concentran el poder económico.

Orosco quiere imaginar que Biden vencerá, pero para ello, insiste, “se necesita que los jóvenes salgan a votar”.

Participación récord
 

Frente a un cuadro en el que se representa la firma de la Constitución de Estados Unidos, Howard Blitz, fundador de la organización no gubernamental The Freedom Library, reflexiona sobre el comportamiento del electorado de Yuma.

Admite estar sorprendido por el comportamiento de un gran número de hispanos, quienes prefieren mostrarse apáticos ante las urnas para no incomodar a los anglosajones, aunque prevé que para esta edición muestren un comportamiento diferente.

“Estas elecciones podrían ser distintas, el sistema de registro de votos contabiliza números históricos de participación anticipada, lo cual indica que probablemente más latinos estén votando, no hay que olvidar que dos tercios de los habitantes de Yuma son latinos”.

En entrevista, afirma que las motivaciones ideológicas definen el sentido del voto. La prevalencia republicana, dice, “probablemente se debe al conservadurismo de la zona con relación al tema fiscal. Supuestamente eso representan los republicanos, pero resulta difícil creerlo porque no son absolutamente conservadores en la materia, bajo la administración de Trump han elevado tres veces el déficit con relación a la de Barack Obama”.

También tiene que ver con el hecho de que la población en general quiere un gobierno involucrado en sus vidas personales pero no económicamente, a diferencia de los ciudadanos de California, en donde aparentemente es a la inversa. Otro factor es el de la seguridad. Sostiene que la mayoría de los republicanos apoyan la construcción de la muralla y abogan por la guerra contra las drogas.

“Los temas que más impactan en Yuma son economía y empleo, migración y la guerra contra las drogas, todos asuntos trastocados por la pandemia (...) Pero los podemos llamar azul o rojo, al final son lo mismo. Están separados por la percepción que tiene la ciudanía, pero no hay mayor diferencia entre ellos, sólo el libertarismo reclama apegarse a los principios de la Constitución, el resto, llámense republicano o demócrata, rebasa los parámetros que marca la Carta Magna y abusa de sus poderes. (...) Si la gente entendiera la Constitución no tendríamos un país bipartidista”.

Paranoia
 

Blitz describe al pueblo de Yuma, como uno cercano y amigo a los habitantes del otro lado del Río Colorado, en donde las personas se cuidan uno al otro, las comunidades conviven en armonía y prevalece la racionalidad.

Es por ello que descarta que aquí pueda encontrar eco la violencia que pueda desencadenar la jornada electoral del 3 de noviembre.

“Puede que discrepemos en nuestros puntos de vista, pero Yuma es habitado por personas bondadosas”.

No obstante, advierte que la paz en la entidad peligra por la creciente intromisión de una clase política que está en Washing- ton y desconoce las realidades de los pueblos fronterizos.

“Si continuamos construyendo el muro y aumentando las restricciones gubernamentales habrá con el tiempo confusión, miedo y animosidad que conduzca a la violencia (...) Las medidas encaminadas a dificultar la circulación de personas y mercancías en la frontera, nos llevarán a la presencia de tropas militares, algo que no necesita una comunidad que es pacífica”

“El propósito de construir el Muro de Berlín fue mantener la gente adentro, a nosotros nos dicen que es para mantenerla afuera. ¿En serio? Es la fórmula equivocada”.

Para el investigador, la única solución en la frontera es la libre circulación de personas y mercancías como ocurre en Europa, en la zona Schengen, que permite el movimiento sin necesidad de mostrar el pasaporte desde Ámsterdam a Lisboa.

“La frontera no es más que una línea, no hay diferencia entre un habitante de Arizona y uno de México. El que alguien venga aquí no significa que pueda desobedecer nuestras leyes, ni automáticamente puede votar. El problema radica en que todo mundo ha entrado en la paranoia, se ha perdido la confianza entre la gente y en la libertad”.

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