Lluvias torrenciales inundaron el miércoles gran parte del área metropolitana de Miami, en el sureste de Estados Unidos, dejando decenas de vehículos varados en las calles y obligando a cerrar las escuelas y el aeropuerto de Fort Lauderdale al menos hasta el viernes por la mañana.
Las precipitaciones dejaron más de 635 mm de agua en 24 horas en esa ciudad de 180 mil habitantes al norte de Miami, según un informe preliminar del servicio meteorológico estadounidense. La cifra supera el récord de 370 mm en esa localidad, que se remonta a abril de 1979.
El aguacero provocó numerosos atascos e inundó los accesos al aeropuerto, dejando a decenas de personas aisladas y provocando numerosas cancelaciones.

Apenas el aeropuerto internacional de Fort Lauderdale-Hollywood (FLL) anunció este viernes la reanudación de sus operaciones, que estaban interrumpidas desde el miércoles por la tarde a causa de las inundaciones.
Lee también Tormenta rompe el dique de un río en California; desalojan a miles
Según el Servicio Meteorológico de EU, se produjeron dos tornados el miércoles en Broward, que causaron daños en viviendas y casas rodantes en Dania Beach, una ciudad cercana a Fort Lauderdale.
Las lluvias comenzaron el domingo en el sur de Florida y no cesaron a lo largo del lunes, martes y miércoles.
A medida que se desarrolló un sistema de baja presión en el norte del Golfo de México el miércoles por la mañana, un frente cálido se elevó lentamente hacia el norte a través del sur de Florida, trayendo lluvias moderadas durante las primeras horas de la tarde.
Se desarrollaron múltiples tormentas supercélulas de movimiento lento, cada una siguiendo trayectorias similares en toda el área, indicó The Guardian.
"Para poner en contexto, dentro de un periodo de seis horas, la cantidad que cayó tiene una probabilidad de 1 en 1,000 de que ocurra dentro de un año determinado", dijo Shawn Bhatti, meteorólogo del Servicio Meteorológico Nacional en Miami.
Algunos científicos dicen que están viendo eventos de lluvias extremas que aparecen con una frecuencia cada vez mayor a medida que las corrientes de conducción colapsan y provocan fuertes tormentas de lluvia a la deriva sobre el paisaje.
Lee también Alerta en EU por tormenta que avanza por el país tras inundar California