Nicaragua, una bomba de tiempo
Vendedores ambulantes posan para una fotografía mostrando las medidas de higiene que utilizan, en Managua. Foto: JORGE TORRES. EFE

Nicaragua, una bomba de tiempo

23/03/2020
02:07
José Meléndez / corresponsal
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Expertos critican la postura del gobierno de no tomar medidas estrictas frente a la amenaza del Covid-19

San José

Un reporte que el Sistema de Integración Centroamericano (SICA) emitió el pasado miércoles, sobre el estado de situación regional por el ataque del coronavirus, exhibió el retraso y la lentitud de Nicaragua para combatir la enfermedad en comparación con la decisión de enfrentar la pandemia con medidas urgentes tomada por Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y Panamá.

Mientras en Nicaragua “se mantienen en vigilancia”, en Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras y Panamá se declaró emergencia sanitaria nacional por el Covid-19, precisó el informe del SICA, del que EL UNIVERSAL posee copia. El SICA, principal foro de integración regional, sigue sin modificar la situación en Nicaragua.

La semana anterior circuló la broma del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, quien aconsejó a los habitantes que la principal prevención del virus es migrar a Costa Rica a protegerse en su sistema de seguridad social y de salubridad pública. Con humor negro, el mensaje mostró el rencor de Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, y pasó de largo la seriedad de la crisis; por el contrario, convocó a marchas contra la recomendación global de evitar aglomeraciones.

“La bomba de tiempo que supone Nicaragua, por contagio masivo y desplazamiento a Costa Rica por pánico de nicaragüenses portadores o enfermos, no es cuento ni xenofobia”, dijo a este diario el analista político costarricense Pablo Barahona, exembajador de Costa Rica en la Organización de los Estados Americanos (OEA).

Tras el brote del virus en China a finales de 2019, una mayoría de naciones de América Latina y el Caribe comenzó en 2020 a definir su defensa y cerró límites terrestres, aéreos, marítimos y fluviales para mitigar la propagación.

En contraste, pese a que el pasado martes se confirmó el primer enfermo, Nicaragua decidió mantener fronteras abiertas al turismo para la Semana Santa. La administración nicaragüense reportó ayer dos casos positivos que fueron “importados, viajaron o tuvieron contacto con personas de países con transmisión activa”, cinco “en seguimiento responsable y cuidadoso”, ningún fallecido y “no tenemos transmisión local comunitaria”.

Con una controversial acción política, la vicepresidenta realizó marchas en Managua y el resto del país el 14 de este mes. En un intento por parafrasear la novela El amor en los tiempos del cólera (1985), del fallecido y laureado escritor colombiano Gabriel García Márquez, Murillo las bautizó “Amor en tiempos del Covid-19”.

Nadie de la poderosa familia presidencial acudió a los desfiles, que parecieron movilizaciones partidistas de tiempo electoral al ser decoradas con numerosas banderas del gobernante y exguerrillero Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) y de Nicaragua. “Porque es el mundo entero el que está enfrentando la pandemia del Covid-19, ‘Amor en tiempos del Covid-19’”, por lo que “unidos” y a “cuidarnos juntos”, proclamó Murillo al invitar a participar en las manifestaciones.

Con el primer paciente, Murillo garantizó que el país está listo para atacar el virus con recursos humanos, protocolos, medicinas, equipos e instalaciones.

Duda

Pese al optimismo oficial, la realidad es que Nicaragua se hundió hace 23 meses en una aguda crisis sociopolítica que estalló con protestas antigubernamentales en demanda de democracia precisamente por una reforma a la frágil seguridad social. “Ortega juega con la salud del pueblo”, adujo el nicaragüense Róger Murillo, exgerente actuarial de la Superintendencia de Pensiones del (estatal) Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).

“Ortega oculta la verdad del coronavirus. Parece que hay más enfermos. En vez de promover guardarse en casa, dice que todo sigue normal. Invita ir a playas y otros sitios como si no pasara nada”, narró el exgerente Murillo a este diario. “Los hospitales públicos de Nicaragua tienen camas sólo para etapas normales y no darán abasto en una pandemia. Será increíblemente doloroso y duro. El INSS es incapaz de atender un impacto del coronavirus. Será un gran desastre”, adujo.

El gobierno nunca responde a consultas por este tipo de cuestionamientos. Pero tras el silencio oficial siempre emerge hasta el humor negro, como el consejo en noticia falsa de que lo ideal es migrar a Costa Rica por la pandemia.

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