Bruselas. El narco latinoamericano no da tregua a la Europa rica, está mandando cocaína en volúmenes nunca antes vistos en los puertos marítimos del Viejo Continente, sostiene en su reporte anual el Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (OEDT).

El Informe Europeo sobre que será presentado hoy (viernes) en Bruselas y al que ha tenido acceso EL UNIVERSAL, afirma que las incautaciones de cocaína volvieron a romper record.

Los Estados miembros de la Unión Europea decomisaron 303 toneladas de cocaína en 2021, muy por encima de las 211 toneladas incautadas el año previo. Bélgica lideró los decomisos con 96 toneladas, seguido por Países Bajos con 72 toneladas y España con 49 toneladas.

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A pesar de las grandes incautaciones, la disponibilidad de la cocaína sigue siendo elevada, es consumida por alrededor de 3.7 millones de europeos entre 15 y 64 años, y la pureza se mantiene en tendencia ascendente, entre 48% y 85%.

El reporte explica que los golpes al narco no se ven reflejados en el mercado debido a que “históricamente las incautaciones elevadas de cocaína son un indicador de su amplia disponibilidad”.

Además, hay indicadores de que la delincuencia organizada ha comenzado a desviar sus operaciones a puertos más pequeños y vulnerables, localizados al interior de la Unión Europea o en los países localizados en las fronteras externas.

Otro factor tiene que ver con la apertura de “sucursales” en suelo comunitario. Lo que antes era una advertencia hoy es una realidad, se han establecido laboratorios clandestinos para la fabricación de cocaína adentro de la propia Unión.

Las autoridades desmantelaron 34 laboratorios de fabricación de cocaína, 16 de ellos en España, 11 en Bélgica y siete en Holanda, algunos de ellos para producción a gran escala; en 2020 se identificaron 23 laboratorios.

Tablas de surf rellenas con cocaína decomisadas en Uruguay, que tenían como destino Europa, Foto: AFP
Tablas de surf rellenas con cocaína decomisadas en Uruguay, que tenían como destino Europa, Foto: AFP

El documento sostiene que las tendencias mostradas por el mercado de la cocaína suponen un riesgo de seguridad y salud pública. Preocupa que la competencia por el mercado mayorista y minorista entre bandas criminales desemboque en delitos asociados a la corrupción, la violencia y la intimidación.

Por el otro lado, la cocaína está cada vez más asociada con cuadros clínicos de intoxicación aguda en los servicios de urgencias hospitalarias, apareció en 27% de los casos reportados en 2021. Ese año se registraron 6 mil 166 muertes asociadas con las drogas en la UE, superior a las 5 mil 796 contabilizadas en 2020.

El informe destaca además la creciente preocupación por el consumo de otros estimulantes, particularmente las catinonas sintéticas, hoy rivales las anfetaminas, tradicionalmente la más usada.

Las catinonas sintéticas tienen presencia en los submundos de las drogas inyectables y su consumo es a veces combinado con heroína y otros opioides. La sustancia llega en grandes cargamentos procedentes de la India, aunque crece la producción local. De los 15 laboratorios desmantelados en 2021, 14 se localizaron en Polonia.

Igualmente inquieta la continua aparición de nuevas sustancias, algunas de alta potencia. El Sistema de Alerta Rápida notificó 41 nuevas sustancias en 2022, con lo cual la base de datos europea asciende a 930.

En cuanto a las amenazas emergentes, alerta sobre la aparición de nuevos opioides sintéticos, 74 entre 2009 y 2022. Estos nuevos productos, entre ellos derivados del fentanilo, han comenzado a relacionarse con un aumento de las muertes por sobredosis en los países del Báltico.

El poderoso fentanilo sigue siendo una rareza en Europa y su presencia es extremadamente limitada gracias a los estrictos controles legislativos y la colaboración con terceros países, aunque en 2021 causó por lo menos 137 muertes.

El OEDT asegura que hay elementos para levantar la guardia frente al fentanilo, protagonista de una epidemia en Norteamérica. La aparición de opioides sintéticos muy potentes podría generar un nuevo mercado y la drástica caída en el suministro de heroína en el mercado por las evoluciones en Afganistán pueden generar oportunidades para otras sustancias.

Los talibanes anunciaron la prohibición del cultivo de adormidera en abril de 2022 y prácticamente toda la heroína consumida por los europeos procede de Afganistán.

“Aunque es demasiado pronto para decir cómo afectará la prohibición al mercado europeo de la heroína, existe el temor de que cualquier escasez en la disponibilidad de la droga pueda asociarse a un aumento de la oferta y la demanda de opioides sintéticos”, indica el análisis.

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“Europa debe estar preparada para las posibles consecuencias de la prohibición del cultivo de adormidera en Afganistán”, insiste, previniendo que los impactos potenciales comenzarán a reflejarse a partir de 2024.

La cantidad de heroína incautada por la UE se duplicó con creces en 2021, hasta alcanzar las 9,5 toneladas, en tanto que Turquía, país vecino, decomisó en solitario 2.2 toneladas. El consumo de la reina de las drogas se mantiene estable, 0.33% de la población comunitaria, alrededor de un millón de personas.

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