Israel volvió a bombardear este sábado el sur de Líbano y su ejército sigue avanzando en profundidad en territorio libanés, pese a un alto el fuego teóricamente en vigor y a las conversaciones mantenidas la víspera en Washington.
En los últimos días, Israel ha intensificado sus operaciones aéreas y terrestres en Líbano, donde afirma que su objetivo es el grupo chiita Hezbolá, aliado de Irán.
El ejército israelí ordenó el sábado por la mañana la evacuación de una docena de pueblos del sur antes de lanzar ataques, pese a que desde el 17 de abril rige un alto el fuego que no se ha respetado.

El ejército libanés informó que un ataque israelí con dron "dirigido" alcanzó un vehículo militar cerca de la ciudad de Nabatiyeh (sur) e hirió de gravedad a dos de sus soldados.
También se registraron disparos de artillería cerca de la fortaleza medieval de Beaufort, después de que el ministro de Cultura advirtiera la víspera del "grave peligro" que las ofensivas israelíes representan para el patrimonio.
Hezbolá, por su parte, reivindicó el lanzamiento de cohetes hacia el norte de Israel. El ejército israelí aseguró haber interceptado varios proyectiles, salvo uno que cayó en su territorio sin causar heridos.
Los bombardeos israelíes del viernes contra una treintena de localidades dejaron 11 muertos en la región de Tiro, entre ellos un socorrista, y ocho heridos, según el Ministerio de Salud libanés.
mcc