Cubanos en Miami acuden a tiendas como Cubamax, empresa privada de Florida que gestiona envíos y remesas hacia la isla, para enviar alimentos, medicinas y productos básicos a sus familias ante el agravamiento de la crisis energética y económica en su país natal.
En el sur de Florida, la incertidumbre creció cuando una agencia limitó temporalmente los envíos por falta de combustible. Aunque algunas restricciones se levantaron, las filas persistieron, reflejando el temor a que el flujo de ayuda hacia la isla se interrumpa.
Las imágenes de AFP muestran cómo la crisis no se queda dentro de sus fronteras: se extiende hasta la diáspora, que intenta sostener a sus familias desde el otro lado del estrecho.

Mientras tanto, Cuba enfrenta apagones que pueden afectar hasta el 54% del país durante las horas de mayor consumo eléctrico. El déficit de generación —con varias termoeléctricas fuera de servicio y limitaciones de combustible— obliga a aplicar cortes programados a lo largo del día.
La empresa estatal Unión Eléctrica prevé una capacidad muy por debajo de la demanda nacional, lo que mantiene los apagones como medida cotidiana. El Gobierno atribuye la situación a las sanciones y a problemas de suministro, mientras especialistas señalan también fallas estructurales del sistema eléctrico.
Únete a nuestro canal ¡EL UNIVERSAL ya está en Whatsapp!, desde tu dispositivo móvil entérate de las noticias más relevantes del día, artículos de opinión, entretenimiento, tendencias y más.
gs/bmc