Londres.- Un hombre de 45 años de edad fue acusado el viernes de intento de asesinato por el apuñalamiento de dos hombres judíos en Londres, en el último de una serie de incidentes que han causado miedo e indignación en la comunidad judía de Reino Unido.
Essa Suleiman quedó en prisión preventiva tras comparecer ante el Tribunal de Magistrados de Westminster para enfrentar dos cargos relacionados con el ataque en Golders Green.
Además, se le imputa un tercer cargo de intento de asesinato por un incidente en otra parte de la capital británica ese mismo día, que dejó a un hombre con heridas leves.

La policía ha calificado el ataque en Golders Green como un acto de terrorismo.
Suleiman, un ciudadano británico nacido en Somalia que vive en Londres, no presentó declaración de culpabilidad alguna. Su caso fue transferido al Tribunal Penal Central para una vista el 15 de mayo.
Las autoridades señalaron que, en 2020, Suleiman fue remitido al programa gubernamental Prevent, que intenta alejar a las personas del extremismo. La policía indicó que su expediente se cerró más tarde ese mismo año, y no reveló el motivo de la remisión.
El gobierno británico se comprometió a atajar el antisemitismo tras los apuñalamientos en una zona del norte de Londres que es un epicentro de la comunidad judía británica. Las víctimas, de 34 y 76 años, sufrieron heridas graves. Uno de los agredidos ha recibido ya el alta hospitalaria y el otro sigue en condición estable.
Los apuñalamientos se produjeron tras una serie de ataques incendiarios contra sinagogas y otros sitios judíos en Londres en las últimas semanas.
El primer ministro, Keir Starmer, afirmó que su gobierno incrementará la seguridad para la comunidad judía y “hará todo lo que esté en nuestro poder para erradicar este odio”.
El nivel oficial de amenaza terrorista en Reino Unido se elevó de “sustancial” a “severo” tras el ataque con arma blanca del miércoles. Este es el segundo nivel más alto en una escala de cinco, y significa que las agencias de inteligencia consideran muy probable un ataque en los próximos seis meses.
El gobierno dijo que el cambio no se debió únicamente al ataque en Golders Green, sino también al aumento del peligro “por la amenaza terrorista islamista y de ultraderecha de individuos y pequeños grupos asentados en Reino Unido”.