22 | FEB | 2019
Desmontan mitos que fueron íconos de la revuelta
Marianne del 68, una de las imágenes icónicas del movimiento francés. (CORTESÍA)

Desmontan mitos que fueron íconos de la revuelta del mayo francés

08/07/2018
02:34
Jerónimo Andreu / Corresponsal
-A +A
La Biblioteca Nacional François Mitterrand analiza críticamente la creación del imaginario de una era

París.— Nadie como los franceses para plantear una mirada escéptica sobre sus mitos. En medio de las celebraciones del 50 aniversario de 1968, una exposición aborda los sucesos del Mayo con el objetivo de diseccionar las trampas de la memoria y la fotografía.

“Íconos de Mayo del 68. Las imágenes tienen una historia” es el nombre de una muestra (hasta el 26 de agosto en la Biblioteca Nacional François Mitterrand) que plantea varias preguntas desmitificadoras, como: ¿qué hay tras las dos imágenes más icónicas del Mayo del 68?, o ¿por qué las fotografías que han pasado a la historia están en blanco y negro cuando el color era ya frecuente en la prensa francesa?

bibliocedida1.png
 

Dos imágenes famosas son analizadas para entender el proceso de construcción de los símbolos. La primera es el retrato que hizo Gilles Caron del líder estudiantil Daniel Cohn-Bendit el 6 de mayo mirando a los ojos a un policía y sonriendo. Es el símbolo del joven que desafía a la autoridad: una foto que hoy resume el espíritu de las revueltas parisinas, pero que no encontró gran espacio en la prensa esos días.

La imagen de Caron, uno de los fotógrafos franceses más admirados por la crítica, comenzó a ser difundida a partir de 1978, en la conmemoración de los 10 años del Mayo. “Esta foto me hizo entrar en el imaginario colectivo a toda velocidad”, afirma el propio Cohn-Bendit en un video en la exposición. Sus comisarias, Audrey Leblanc y Dominique Versavel, no niegan que hubiera un componente prefabricado en la decisión de privilegiar esa imagen, en la que intervino tanto el peso de la agencia Gamma, de Gilles Caron, como el estatus de mito que el fotógrafo adquirió tras desaparecer en Camboya en 1970. “El mejor fotógrafo de la mejor agencia habría producido el ícono del mayor evento francés de la segunda mitad del siglo XX”, declaran.

20180528_162924.jpg
 

El caso de la llamada Marianne del 68, de Jean-Pierre Rey, es similar. La imagen de la chica con una bandera subida sobre los hombros de un acompañante no destacó en su momento entre decenas similares, todas siguiendo la misma composición alegórica inspirada en el cuadro de La libertad guiando al pueblo (1830), de Eugène Delacroix.

Se publicó en una esquina en páginas interiores de la revista Paris Match del 15 de junio de 1968. El problema con la mayoría de fotos de mujeres abanderadas es que sus gestos o aspecto resultaban explícitamente políticos. La protagonista de la Marianne del 68, Caroline de Bendern; sin embargo, ondeaba una bandera vietnamita que, debidamente cortada, parecía francesa. Eso permitió blanquear la imagen y convertirla en un objeto de consenso, de acuerdo con la tesis que maneja la exposición.

Sólo en 1988 esa foto comenzó a ocupar portada y siempre acompañada de la llamativa historia de su protagonista. Los periodistas de la época la localizaron viviendo en un pequeño pueblo francés y la bautizaron como “la aristócrata de la bandera”: De Bendern procedía de una familia rica y conservadora, y sus aventuras revolucionarias (entre ellas la fotografía) provocaron que sus parientes le retiraran la herencia.

20180529_123906.jpg
 

Otro aspecto fundamental de la exposición es el color. “Nuestra memoria en imágenes de mayo de 1968 parece hoy tan reducida como reductora: uniformemente negras, blancas y rojas, esas representaciones se centran en la dimensión parisina y estudiante de los hechos”, explican las comisarias.

La exposición demuestra cómo, aunque en la época ya se utilizaran fotos en color, la memoria colectiva fue desechándolas y privilegiando el blanco y negro, más dramático. En 1968 el uso del color era común en las primeras páginas de las revistas y sus informaciones más llamativas. Por eso hay fotos en color de aquellos días, pero perdieron su protagonismo. En parte se debe a que Paris Match marcó el tono estético de la cobertura debido a que en su número de junio no pudo usar fotos policromadas por la huelga general del país, que dificultaba el proceso industrial de impresión y distribución.

Mantente al día con el boletín de El Universal

 

Comentarios