Costa Rica choca con Venezuela tras lío diplomático con Nicaragua

El gobierno costarricense provocó la ira del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela por unirse a una gestión de siete países de América y Europa para acusar al presidente Nicolás Maduro, ante la Corte Penal Internacional, por crímenes de lesa humanidad
Ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela
Jorge Arreaza, ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela. Foto: Twitter @CancilleriaVE
18/10/2018
14:52
José Meléndez / corresponsal
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San José.- Costa Rica, que esta semana tuvo un pleito diplomático con Nicaragua por denunciar la represión política oficialista contra los opositores nicaragüenses, chocó en las últimas horas con Venezuela por unirse a Canadá, Colombia, Argentina, Perú, Chile, Paraguay y Francia para acusar al presidente venezolano, Nicolás Maduro, ante la Corte Penal Internacional (CPI), por crímenes de lesa humanidad y violación sistemática de los derechos humanos.

El gobierno costarricense anunció el pasado martes que se sumó a una iniciativa que Ottawa, Bogotá, Buenos Aires, Lima, Santiago, Asunción y París emprendieron a finales de septiembre para denunciar a Maduro en la CPI por la represión política que lanzó desde 2014 en contra de los opositores venezolanos.

En una fuerte respuesta a la decisión de San José, el ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, afirmó que “jamás habíamos visto un gobierno costarricense que en tan poco tiempo”, por un lado “se subordine a los dictámenes de un gobierno que odia a los pueblos centroamericanos”, como el del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y por el otro, “pierda tan rápido su popularidad, a partir de políticas contra los más humildes”.

“Ante la incapacidad demostrada por el gobierno de Costa Rica para resolver sus asuntos internos y escuchar con humildad a los trabajadores en tan prolongada huelga”, el presidente costarricense, Carlos Alvarado, “decide distraer la atención de la opinión pública de su país atacando a Venezuela”, agregó Arreaza, en mensajes que publicó este miércoles en su cuenta de Twitter.

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Foto: Captura de pantalla

El canciller venezolano se refirió a una huelga de empleados públicos de Costa Rica que estalló el pasado 10 de septiembre y que, aunque ya debilitada, persiste en distintos sectores laborales estatales.

Arreaza pidió a Alvarado que “escuche a su pueblo, a sus dignos trabajadores y respete a los pueblos soberanos e independientes de Nuestra América. Reflexione” y le recordó una frase del luchador independentista y humanista venezolano Andrés Bello (1781—1865) acerca de que “los que no moderan pasiones son arrastrados a lamentables precipicios”.

Respuesta

La reacción del jefe de la diplomacia de Caracas se produjo luego que Alvarado anunció, el martes anterior, una medida con la que corrigió la decisión de Costa Rica de abstenerse de unirse a la acción contra Maduro en la CPI, que inicialmente fue planteada por Canadá, Colombia, Argentina, Perú, Chile y Paraguay, y a la después se unió Francia.

“En seguimiento a su histórica lucha contra la impunidad, Costa Rica apoya las gestiones, presentadas el 26 de setiembre del 2018, por seis países de América” en la Corte para que “se inicie una investigación sobre la posible comisión de crímenes de lesa humanidad, que pudieran haber ocurrido a partir del 12 de febrero de 2014″ en Venezuela.

Alvarado asumió el 8 de mayo pasado para una gestión de cuatro años y Arreaza encabezó la delegación de Venezuela a su toma de posesión en esta ciudad.

Los nexos Caracas-San José sufrieron un acelerado deterioro en los últimos cuatro años por la reiterada posición costarricense de denunciar el agudizado resquebrajamiento de las instituciones democráticas en Venezuela, exigir el fin de la violencia y de la “prisión política” contra los opositores, así como demandar elecciones libres y transparentes para una verdadera democratización.

Costa Rica se unió en agosto de 2017 en la capital peruana a Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, México, Guatemala, Honduras, Panamá, Paraguay y Perú para fundar el Grupo de Lima, que promueve una solución al conflicto venezolano y ahora al nicaragüense. Maduro y el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, fustigan con frecuencia al Grupo de Lima.

Como parte de esa instancia interamericana, Costa Rica desconoció la Asamblea Nacional Constituyente que Maduro instaló en agosto de 2017 tras unos comicios en julio de ese año que también fueron catalogados por el Grupo de Lima como inconstitucionales e ilegítimos.

Otra disputa

El nuevo enfrentamiento con Venezuela se registró luego de que, el pasado domingo, Costa Rica protagonizó una pugna diplomática con Nicaragua, el principal aliado de Caracas en Centroamérica como miembro del bloque latinoamericano anti—Washington al que también pertenecen Bolivia, Cuba, Surinam y las islas caribeñas angloparlantes de Granada, Dominica, San Cristóbal y Nieves y San Vicente y las Granadinas.

Costa Rica acusó al gobierno de Nicaragua de reprimir el pasado domingo a la oposición con una oleada de arrestos que agravó la crisis política que estalló en ese país en abril pasado con marchas antigubernamentales para exigir la democratización. Ortega rechazó el domingo por la noche los ataques de Costa Rica y advirtió que Alvarado emitió declaraciones “irrespetuosas e injerencistas” sobre la situación interna de Nicaragua.

“Ante las irrespetuosas e injerencistas” actitudes de Alvarado “sobre asuntos internos de Nicaragua”, Ortega expresó “su desacuerdo y rechazo categórico” y rechazó “la interferencia pretenciosa e insolente” de Costa Rica.

Tras los arrestos de opositores ejecutada el domingo por Ortega en protestas antigubernamentales, Alvarado escribió en su cuenta de Twitter que son “profundamente preocupantes las detenciones” en Nicaragua.

“La represión que está sufriendo el pueblo nicaragüense debe acabar”, recalcó.

agv

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