El presunto narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, buscado en diversos países y acusado de ser el cerebro del crimen de un fiscal paraguayo en 2022, fue capturado en un barrio residencial de Santa Cruz, en el oriente de Bolivia, y entregado a la agencia antinarcóticos DEA que lo llevará a Estados Unidos.
Así lo informó en una rueda de prensa el ministro de gobierno de Bolivia, Marco Antonio Oviedo, en la que estuvo acompañado por el presidente Rodrigo Paz.
Oviedo dijo que no hubo participación de agentes de la DEA en la operación de captura sino que la intervención de la agencia “se limitó a trasladar a Marset a Estados Unidos” vía Lima.

En imágenes difundidas por medios locales, se vio a Marset esposado y resguardado por agentes de la DEA mientras subía a un avión.
Por su parte, el mandatario Paz agradeció “la cooperación internacional y de países vecinos” para la captura de Marset. “Este hecho marca un punto de inflexión en la lucha contra el crimen organizado y reafirmamos la voluntad de nuestro gobierno de combatir a las mafias internacionales y nacionales”, agregó.
Oviedo dijo que Marset había transformado a Santa Cruz en su “base de operaciones” y que fue entregado a la DEA “por pedido de la justicia norteamericana”. En la captura“ no hubo muertos ni heridos”, aclaró. La policía allanó dos lujosas viviendas en una de las cuales fueron detenidas cuatro personas, entre ellas una mujer.
La captura de Marset había sido confirmada más temprano por el titular de la Secretaría Antidrogas de Paraguay, Jalil Rachid, quien dijo que fue detenido junto a “varios integrantes más de su estructura” que serían de diferentes nacionalidades. Desde Uruguay, el Ministerio de Interior igualmente confirmó la detención.
Marset, de 34 años, está acusado de liderar una red criminal internacional de tráfico de drogas. En su contra pesan diversos cargos por lo que es requerido por la justicia de Bolivia, Uruguay, Brasil, la DEA, Europol e Interpol, además de Paraguay.
El uruguayo se encontraba prófugo desde 2023, cuando logró escapar de una operación de las autoridades bolivianas.
En su contra pesan acusaciones de diversos delitos como crimen organizado, falsificación de documentos y lavado de dinero, aunque la más grave se refiere al asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci en mayo de 2022 cuando vacacionaba en una playa del Caribe colombiano.
Las autoridades afirman que Marset estableció una organización criminal en Paraguay, Uruguay y Bolivia para exportar cocaína a Europa.
El presidente de Colombia, Gustavo Petro, aseguró que Sebastián Marset quería asesinarlo durante su mandato y lo vinculó con el crimen del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, cometido en 2022 en la isla colombiana de Barú.
"Este señor me quería asesinar en el ejercicio de mi cargo como presidente de la República", escribió Petro en su cuenta de X, al referirse a Marset.
El mandatario también afirmó que el presunto narcotraficante "era muy amigo de gentes de la Fiscalía de alto nivel" que, según él, habrían permitido que su nombre fuera borrado de los expedientes relacionados con el asesinato de Pecci, ocurrido el 10 de mayo de 2022. Por ese hecho, la justicia colombiana condenó a siete personas señaladas como autores materiales del crimen.
Petro señaló que Marset es "miembro de la junta del narcotráfico en Dubái", donde según él, viven varios narcotraficantes de los llamados "invisibles" por su bajo perfil para no llamar la atención.
El presidente agregó que socios de Marset son "los grandes capos de la cocaína en Europa y Medio Oriente", además de señalar que tienen minas de esmeraldas en Colombia, un sector en el que muchos de sus controladores han tenido vínculos con organizaciones ilegales.
El año pasado el Departamento de Estado de Estados Unidos anunció una recompensa de hasta dos millones de dólares por información que condujera al arresto de Marset.
"Capturado. El reinado de terror y caos de Sebastián Marset ha terminado. Gracias al liderazgo del presidente Rodrigo Paz y al rápido fortalecimiento de la cooperación policial entre Estados Unidos y Bolivia”, publicó en su cuenta de X el Departamento de Estado.
El uruguayo tiene abierta en Estados Unidos una acusación formal por lavado de dinero “derivado del movimiento de fondos procedentes del narcotráfico a través de instituciones financieras estadounidenses”, según detalló la Oficina de Asuntos Internacionales de Narcóticos y Aplicación de la Ley en mayo de 2025.
El hermano de Marset, Diego Marset, fue arrestado en Brasil en 2023 luego de ser uno de los prófugos más buscados de Sudamérica, mientras que su esposa, Gianina García Troche, se encuentra detenida en Paraguay desde mayo el año pasado tras ser extraditada desde España.
García Troche está acusada de lavado de activos y es apuntada como parte de la estructura criminal supuestamente dirigida por su pareja, según las autoridades paraguayas.
Hasta su escape en 2023 el presunto narco vivía en Santa Cruz, jugaba fútbol y hacia vida social con una identidad falsa presuntamente protegido por policías que supuestamente facilitaron la fuga.
Santa Cruz, la ciudad más grande Bolivia, es también un puente de exportación de cocaína. El pasado año fue capturado en esa ciudad uno de los principales capos del Primer Comando Capital (PCC) brasileño.