República Democrática del Congo.- El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS) llegó a la capital de la República Democrática del Congo para ver de primera mano los esfuerzos en el combate a un brote de un raro tipo de ébola, mientras el personal médico lidia con la falta de equipo, la desconfianza entre la población y la presencia de grupos armados en la región.
La Organización dijo el viernes que las autoridades han reportado 906 casos sospechosos y 223 muertes sospechosas.
“Venir aquí es realmente mostrarle a la comunidad que no está sola”, subrayó Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, a los reporteros en el aeropuerto la noche del jueves.

“Dar órdenes desde mi cómoda oficina en Ginebra es fácil, pero estoy pidiendo a mis colegas que trabajen con la comunidad y estoy pidiendo a las comunidades que se protejan”, añadió.
El brote de ébola “puede detenerse”, dijo, pero es “muy complejo”.
Tedros señaló que desafíos como el gran número de personas desplazadas por el conflicto armado en la región y la inseguridad alimentaria complican los esfuerzos para detener la propagación del virus.
La contención ha sido particularmente difícil porque es probable que la enfermedad se haya propagado durante semanas antes de que se identificara por primera vez a mediados de mayo.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja señaló que tres de sus voluntarios en la provincia de Ituri murieron después de que, presuntamente, contrajeron ébola mientras realizaban trabajo sanitario no relacionado el 27 de marzo, más de un mes antes de la primera muerte sospechosa mencionada por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de África.
Mientras tanto, el brote sigue propagándose más rápido que la respuesta, a pesar de que los centros de salud están más organizados y de que ha llegado más equipo.
Anaïs Legand, investigadora del programa de emergencias de la OMS, dijo a los reporteros en una sesión informativa de la ONU en Ginebra el viernes que un “avance positivo” fue que una persona en Congo que contrajo el virus Bundibugyo se recuperó y fue dada de alta el miércoles. Es la única recuperación documentada de un paciente con ébola confirmado durante el brote actual.
Legand dijo que es probable que otras cinco personas infectadas también se recuperen. La tasa promedio de letalidad del virus Bundibugyo es de alrededor de 30% a 50%, afirmó.
La ayuda médica donada por la Unión Europea llegó el jueves a la provincia de Ituri, el epicentro del brote de ébola en el Congo, y se esperan más envíos durante los próximos ocho días. Estados Unidos anunció ese mismo día una asignación de 80 millones de dólares en ayuda adicional, con lo que su compromiso total supera los 112 millones de dólares.
Un reportero de la AP en Bunia, la capital provincial, dijo que la respuesta ha mejorado desde la nueva llegada de ayuda a principios de esta semana.
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En el Hospital de Rwampara, donde se ha establecido un centro de tratamiento, la respuesta luce mucho más organizada que en días anteriores, con más personal, medidas de prevención más sólidas y personal con equipo de protección visibles en todas las unidades, aunque los pacientes continúan llegando las 24 horas.
El mismo avance se observó en el Hospital General de Bunia, donde nuevos kits médicos, personal de apoyo y financiamiento de emergencia parecen estar revitalizando las operaciones.
Trabajadores de salud han lidiado con la falta de suministros para contener un brote del virus Bundibugyo, un tipo de ébola para el que no hay tratamiento ni vacuna aprobados. Médicos en algunas zonas han recurrido al uso de mascarillas médicas vencidas mientras atienden a pacientes sospechosos.
mcc