Washington en la capital, símbolo de amistad

Mochilazo en el tiempo

Aunque la primera piedra se colocó en la colonia Juárez en 1910, hoy la figura de bronce del primer mandatario de Estados Unidos reposa en la segunda sección del Bosque de Chapultepec. Su mano derecha extendida significa amistad

Texto: Carlos Villasana y Ruth Gómez
Fotografía actual:
Aram Ponce Franco
Diseño web: Miguel Ángel Garnica
 

Es tarea de planeación y desarrollo urbano que cada una de las colonias de la Ciudad de México cuente con espacios públicos para que sus habitantes puedan tener una zona de educación, comercio, descanso o esparcimiento. Aunque esto parezca “moderno” o “contemporáneo” —aunque claro que ha ido evolucionando—, la realidad es que era del interés del gobierno de la capital desde la fundación de las primeras colonias, a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Alrededor de 1897 arrancó el proyecto de la colonia Del Paseo que estaría ubicada en las cercanías del Paseo de la Reforma: los planos consideraban, además de predios destinados específicamente para ciertas tiendas y servicios —como el mercado—, el espacio para la plaza pública en la intersección de las actuales Londres y Dinamarca (que en aquellos tiempos tenían como nombre “Gayol” como Av.  Reforma 4 y calle Reforma 6 Sur, respectivamente) un sitio necesario para la convivencia y esparcimiento de los futuros habitantes.

Aram Ponce Franco, cronista y apasionado de la historia de la colonia Juárez, nos dijo: “dicha colonia buscó ser la muestra de una ciudad moderna, higiénica y suntuosa, tratando de ser una carta de presentación de la paz y el progreso alcanzados por el Porfiriato y como ejemplo de ello, fungir como residencia de los personajes con mayor poder adquisitivo e influyentes de su tiempo, así como sede de diversas delegaciones extranjeras”.

Las colonias Del Paseo y De la Teja, que estaban una junto a la otra, fueron desarrolladas por compañías con capital o empresarios estadounidenses, por lo que se empezó a llamar a la zona “colonia americana”, hecho que no fue del agrado de todos los vecinos, quienes denunciaron en 1905 tanto a la prensa como al gobierno de la capital que ese nombre era “antipatriótico”.

Aprovechando el Centenario del Natalicio del Benemérito de las Américas, se retoma su nombre para bautizar a la zona que hoy conocemos como colonia Juárez desde el 21 de marzo de 1906, que más tarde estaría integrada por las colonias: de los Arquitectos, Bucareli —también conocida como Limantour—, Del Paseo y De la Teja.  

Sin embargo, el arraigo que sentía la comunidad estadounidense por la zona motivó a que, en el marco de las fiestas por el Centenario de la Independencia de México, el gobierno de Estados Unidos regalase al pueblo mexicano una estatua de su primer presidente, George Washington y colocarlo en el centro de Plaza Dinamarca, la cual estaba en la intersección entre las calles Londres y Dinamarca.

De acuerdo con Aram Ponce Franco, en esta plaza llevaba “alrededor de diez años existiendo una glorieta con un jardín al centro, bancas, unas columnas y una pequeña base al centro de este, como lo muestra una fotografía de Guillermo Kahlo de 1904”.

plaza_dinamarca_kahlo.jpg
Plaza Dinamarca en 1904, fotografía de Guillermo Kahlo. Colección Villasana - Torres.

Asimismo, Aram Ponce Franco explica para este diario que la estatua fue financiada por la comunidad estadounidense que vivía en la ciudad y que probablemente se haya decidido regalar una escultura de Washington ya que en ese entonces el gobierno de aquel país quería posicionarlo como un “libertador universal”.

A diferencia de otros monumentos que gobiernos extranjeros le regalaron a México para conmemorar el Centenario de la Independencia, develados todos en 1910, en este caso Porfirio Díaz fue el encargado de colocar la primera piedra “y fue hasta el 22 de febrero de 1912 que Francisco I. Madero la devela, en un evento acompañado por los cuerpos diplomáticos de ambas naciones”.

Cabe resaltar que a Madero lo acompañó para tal acto el embajador de E.U.A. en México, Henry Lane Wilson, personaje que resultaría clave en la Decena Trágica.

La escultura fue realizada por el artista de origen italiano Pompeo Cappini, que radicaba en Texas. El diseño era en bronce sobre un pedestal de mármol y el protagonista lucía ataviado con su clásica vestimenta, la mano derecha extendida en señal de amistad y en la izquierda su sombrero, se encontraba mirando hacia el Norte, en vista a su país.

extracto_mundo_ilustrado_2.jpg

extracto_mundo_ilustrado_1.jpg

extracto_mundo_ilustrado_3.jpg
Imágenes tomadas de “El Mundo Ilustrado”, donde se observa la comitiva que inauguró la estatua de George Washington en 1912. Cortesía Aram Ponce Franco.

Se cuenta que la estatua fue vandalizada y derrumbada por un grupo de mexicanos a raíz de la ocupación estadounidense del Puerto de Veracruz de abril a noviembre de 1914; en su lugar quedó un busto dedicado al máximo símbolo de Independencia de nuestro país: Miguel Hidalgo. Sin embargo, en agosto el gobierno la volvió a colocar e inaugurar.

Con el paso de las décadas, el sitio se volvió un punto donde se conmemoraba no sólo el natalicio o aniversario luctuoso de Washington, sino que en las páginas de este diario se puede constatar que se volvió un sitio donde se rendía homenaje a personajes que luchaban por los derechos humanos en el país vecino o por causas sociales de gran relevancia e impacto.

Fue a finales de la década de los setenta del siglo XX cuando el gobierno de la ciudad decidió, so pretexto de “mejorar la vialidad de la calle”, trasladar la estatua de la hasta ahora conocida como “Plaza Washington” a la segunda sección del Bosque de Chapultepec, en un lugar menos transitado que la colonia Juárez. La estatua luce hasta cierto punto abandonada; sin embargo, la Plaza Washington sigue siendo parte latente del corazón de la colonia que fue su primer hogar.

washington_chapultepec.jpg

plaza_washington.jpg
Estado actual de la Plaza Washington.

La fotografía principal muestra la Plaza Washington durante la década de los años 70. Las fotografías comparativas refieren a la antigua ubicación de la estatua de este célebre personaje norteamericano (1916-2019). Colección Villasana-Torres.

Fuentes:
Aram Ponce Franco, artista visual y cronista de la colonia Juárez
Hemeroteca El Universal
Fotografía antigua: Colección Villasana-Torres. Cortesía Aram Ponce Franco.
 

Comentarios