Tultepec, Méx.— Las reparaciones de 154 casas que sufrieron daños por la construcción del Tren México-AIFA avanzan lento, ya que la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi) dispersa los recursos de manera escalonada y esto ha ocasionado retrasos, de acuerdo con vecinos que resultaron afectados.
Hay obras en el ejido de Teyahualco que están en pausa porque el segundo pago de la Conavi todavía no les llega y existe incertidumbre ante el cierre de año y la llegada de las vacaciones decembrinas, pues podrían quedarse sin trabajadores.
En una mesa de trabajo que sostuvieron con representantes de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) en julio de este año, y en la que EL UNIVERSAL estuvo presente, les informaron que a aquellas personas a indemnizar les pagarían una renta para que pudieran tener donde vivir en tanto se desarrollaran las reparaciones, en un periodo de hasta seis meses, el cual concluye en diciembre.

Al acercarse el último mes del año, vecinos señalaron que hay quienes siguen viviendo en el mismo lugar mientras albañiles trabajan colocando losas, reforzando cimientos o levantando de cero cuartos que tenían grietas y estaban en riesgo de caerse; además, las 11 casas que deben ser demolidas siguen intactas.
“Hay algo que es cierto y es que sí están trabajando en varias casas. Están pagando lo que dañaron con su obra y básicamente lo que pedimos es que se respeten los acuerdos. Nadie dice que no estén pagando; la queja es porque atienden de un lado y de este lado no nos hacen caso, falta comunicación y ya nos fallaron tantas veces que creerles nos resulta difícil”, comentó uno de los afectados, bajo anonimato.
El sigilo en las declaraciones, explicaron, se debe a que en el contrato firmado con la Conavi aparece un apartado de información reservada y temen que por exigir que les ayuden a concluir las reparaciones de las viviendas, las autoridades ya no terminen con el proyecto.
La información que les fue proporcionada establece que deben entregar una bitácora de gastos para tener un registro, y “aunque se les entregue habemos varios que tenemos la obra a la mitad porque el segundo pago no cae, se entiende que tengan la duda de que lo usemos para lo que debe ser; lo que no se entiende es la falta de comunicación”. A los vecinos que comprobaron la propiedad de las viviendas dañadas, la SICT les informa sobre los avances de obra, pero, dijeron, solamente un grupo registra avances y otros se quedan rezagados.
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