Toluca, Méx.— Alberto Luis Peredo Jiménez, director general del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (ISSEMyM), informó que la próxima jubilación de 87 mil personas en los próximos cinco años dañará las finanzas de esta institución, por tanto la urgencia de reformar el sistema de pensiones para los burócratas.
Indicó que actualmente el instituto tiene un registro de 375 mil empleados del sector público, además de 62 mil pensionados, quienes pueden decidir si se integran al nuevo sistema de pensiones que propone la Ley de Seguridad Social, siendo la principal modificación que migrarán de un esquema mixto a una cuenta individualizada a través de la Afore que elija el empleado.

Agregó que los derechos de los trabajadores que actualmente se desempeñan en alguna instancia pública tienen la opción de decidir en tres meses si cambian de sistema.
Actualmente las aportaciones son de 12.12% por parte de los empleados y los patrones 19.27%, además tienen la opción de jubilarse a los 62 o 65 años, según antigüedad.
Sin embargo, afirmó que los cambios en la ley aprobados por el Congreso mexiquense el miércoles pasado son “una reforma responsable que actúa de manera preventiva para poder solventar las obligaciones del instituto tanto en materia financiera [pensiones] como en las prestaciones a la salud”.
Dijo que con base en los estudios actuariales y midiendo la pirámide poblacional que se avecina, realizaron una ley que tiene ajustes en las aportaciones tanto del empleado como del patrón. Es así que los nuevos contratados en el sector gubernamental pagarán 15.6% del salario mientras que el patrón aportará 25.7%, cambios que no privatizan los recursos, sino pasarán de una Afore universal, a una individual, esto último únicamente los empleados de nuevo ingreso.
El director general acotó que iniciaron reuniones para disipar las dudas con los sectores, pues las “reglas del juego” siguen siendo las mismas, sobre todo la edad de la jubilación que estipula 17 años de antigüedad y 62 de edad.
Sobre la posibilidad de que al llegar los diputados de Morena a la legislatura busquen revertir la ley, rechazó que exista la posibilidad toda vez que “el sentido común llevaría a que todas las corrientes de pensamiento quieren un ISSEMyM sano, eso no tendrá ningún tinte político”.
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