Conservan la tradición para “no perder el tino”

Familia Alcántara elabora piñatas de hasta 15 kilos con diseños coloridos en una recaudería

Conservan la tradición para “no perder el tino”
En el barrio de La Retama, en Toluca, la familia de Jesús Alcántara Francisco produce coloridas piñatas para la temporada decembrina; algunas pueden tener siete o más picos, depende de lo que pida el cliente. Foto/JORGE ALVARADO. EL UNIVERSAL
Metrópoli 22/12/2019 00:12 Claudia González Actualizada 00:41

Toluca, Méx.— Dentro de una pequeña recaudería localizada en el barrio de La Retama, la familia de Jesús Alcántara Francisco produce coloridas piñatas para la temporada decembrina.

Los diseños, la combinación de colores, el número de picos, los flecos y, sobre todo, la resistencia del papel remojado en engrudo son una idea que surgió de la necesidad de mejorar sus ventas, reconoció el vendedor.

Sobre la calle 21 de Marzo decoran la fachada del negocio flecos de diversos colores, entre los que prevalecen el azul y el verde, junto a un conjunto de macetas. El vendedor de frutas y verduras corta y pega los mechudos en los conos de las piñatas.

Para esta temporada, aseveró, hacen hasta 500 diferentes modelos del tamaño más grande que tiene una capacidad de 15 kilogramos de fruta o dulces, hasta la más pequeña que es de apenas un kilo.

Explicó que en junio idearon los nuevos diseños, el tipo de papel, el color e iniciaron con el pegado del papel periódico al que le dan forma de olla de barro, porque, precisó, no son de barro sino de capas de papel remojadas en engrudo que dejan secando al sol.

El mayor de los dos hermanos encargados del negocio afirmó que cada temporada venden más piezas y esto lo atribuyó a que no sólo pegan papel celofán de colores, sino que le dan forma al china con pequeños flecos que hacen destacar sus diseños.

“Son llamativas porque algunas tienen decorado de bolitas o parecen espirales que les dan más vida. Los niños las buscan mucho y la verdad, cada año vamos ideando algo nuevo”, asegura.

Junto a su negocio hay una bodega en la que almacenaron desde principios de año sus piezas y que van renovando cada semana o cada día, según es necesario, pues a lo largo de diciembre Jesús sigue haciendo piñatas.

“Es para nosotros un ingreso extra, los precios oscilan de los 50 a los 70 o hasta los 300 pesos, según el decorado, el tamaño y el número de picos. No todas tienen siete como marca la tradición, porque le hemos ido inventando, algunos llegan a nueve o 10, pero el cliente también puede pedir detalles especiales”, subraya.

Jesús externa que cada año logra vender más ejemplares.

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