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Durante la temporada de cuaresma, el consumo de productos del mar en México se incrementa notablemente, sin embargo, el 80% de los pescados y mariscos que llegan a las mesas nacionales, según Comepesca, son importados.
Esta dependencia del mercado exterior ocurre mientras diversas especies nacionales son subestimadas por falta de valor comercial en sus regiones de origen, una problemática que expertos buscan revertir mediante la educación del comensal.
Citlali Gómez Lepe, presidenta del Consejo Mexicano de Promoción de los Productos Pesqueros y Acuícolas, señala que es urgente que el consumidor exija la trazabilidad, que es la capacidad de rastrear el alimento desde su origen hasta el plato.
Al elegir especies mexicanas con origen rastreable, se asegura un alimento con menos tiempo de congelación y se apoya directamente la economía de las comunidades pesqueras del país. Por ello, hoy en Menú, te compartimos algunos de los tips de los expertos para comprar pescados y mariscos para esta Semana Santa.
¿Cómo identificar un pescado fresco en el mercado?
De acuerdo con los especialistas en comercialización de El Sargazo, existen señales sensoriales infalibles para determinar la calidad del pescado.
El primer indicador visual son los ojos, los cuales deben cumplir con estas características para asegurar que el producto es del día:
- Deben lucir cristalinos, saltones y brillantes.
- No deben presentar opacidad ni manchas blanquecinas.
- Si se observan hundidos o grisáceos, el pescado ha perdido su condición óptima.

Por otro lado, Manuel Sarmiento, hace hincapié en revisar las agallas con detenimiento. Para elegir correctamente, el consumidor debe observar los siguientes puntos:
- Deben presentar un color rojo intenso, vivo y brillante.
- Su aspecto debe ser húmedo y estar libre de mucosidades amarillentas.
- Se debe descartar cualquier pieza con branquias pálidas o con olor desagradable.
Al tacto, la carne debe mostrar una firmeza elástica que regrese a su forma original tras ser presionada con el dedo. Si al tocar el pescado la marca permanece hundida o el tejido se siente blando y se desprende de la espina con facilidad, es indicativo de que el producto ha comenzado su proceso de degradación y no debe ser adquirido.
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¿Por qué desconfiar de los precios demasiado bajos?
En esta época es común encontrar ofertas tentadoras, pero los expertos advierten que un costo demasiado bajo es una señal de alerta sanitaria. Manuel Sarmiento advierte que si encuentras filetes de tilapia o especies similares por debajo de los $100.00 pesos el kilo, es muy probable que estés adquiriendo un producto con exceso de "glaseado" (agua congelada añadida) o que no ha respetado la cadena de frío.
Esta desconfianza debe mantenerse ante cualquier producción responsable, ya que el manejo higiénico y el transporte adecuado tienen un costo base que debe reflejarse en el precio final.

Optar por lo "extremadamente barato" en Semana Santa puede resultar en un riesgo para la salud o en la compra de un pescado que se encogerá a la mitad al cocinarlo debido al exceso de agua artificial.
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¿Cuáles son los beneficios de consumir el pescado entero?
En la gastronomía actual predomina la compra de filetes limpios, pero esta práctica conlleva el desperdicio de las partes con mayor valor nutricional y de sabor.
Sin embargo, Carmen Robles, directora de la Fundación Herdez, destaca la importancia de aprovechar las espinas y cabezas para preparaciones tradicionales que economizan y brindan beneficios como:
- Extracción de colágeno natural y minerales esenciales.
- Elaboración de "caldos de cantina" con un perfil de sabor mucho más profundo.
- Reducción del desperdicio alimentario en el hogar.

Asimismo, los expertos de Pesca con Futuro recomiendan integrar especies de talla pequeña como la sardina, que son opciones de pesca sustentable por su abundancia en los litorales mexicanos. Al consumirse enteras, estos ejemplares aportan:
- Una cantidad superior de calcio al ingerir la estructura ósea blanda.
- Niveles elevados de ácidos grasos omega-3.
- Un precio significativamente más bajo que el de los pescados de gran talla.
Incluso cortes especializados como los "collares" o mejillas, situados cerca de la quijada del animal, ofrecen texturas melosas excepcionales.
Estos elementos son pilares de la cocina mexicana que permiten un aprovechamiento total del recurso, ofreciendo experiencias sensoriales que suelen ser ignoradas en las pescaderías convencionales pero que representan la excelencia del ingrediente marino.
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