Para José Aguilar Méndez, maestro cervecero de la Concordia,

existen cuatro elementos básicos para saber que lo que te estás tomando es lo que quieres y tiene la calidad necesaria.

1. Leer la etiqueta

. Saber que hay más allá de clara u oscura, que de la lager y la ale hay cientos de variantes a elegir. “Simplemente aquí existen American Lager, Indian Pale Ale, Stout y Bitter. Conocer el tipo te ayudará a saber qué olores y sabores debes encontrar en ella”.

2. Observarla.

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Los colores pueden variar, desde amarillo, ámbar o café oscuro; pero algo que siempre debes hacer es “asegurarte que no se vea muy turbia y muy importante, que al servirla haga espuma”.

3. Olerla.

Hay que darnos el tiempo de percibir los olores de nuestra chela, “que lo que se nos indica en la etiqueta o quien nos la vende, es exactamente lo que percibe nuestra nariz. Si detectamos algún olor extraño, quizás falló alguno de los procesos en su creación”.

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4. Probarla.

José recomienda dar un pequeño trago inicial, para que los sabores exploten paulatinamente en nuestra boca; así podremos identificar cada uno de los ingredientes de los que está hecha. “Por ejemplo, una lager te sabrá en muchas ocasiones a algo frutal o quizás miel, mientras que una oscura reflejará tostados o notas a café. Sin embargo, hay algo que es muy distintivo de las que tuvieron algún problema durante la maceración o cocimiento; en un punto la chela te sabrá a vinagre, grave error”.

Por último, José explica que servirla en un vaso de cristal es la opción ideal para resaltar todos los puntos anteriores, “estamos muy acostumbrados a beberla directamente de la lata o la botella, pero así nos perdemos de todas las cualidades que contiene”, concluye.

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