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El presidente de México hace un espacio en su agenda para sentarse en una banca, muy quitado de la pena, encender un cigarro, y responder a las preguntas que EL UNIVERSAL tiene para él.

Al principio le cuesta trabajo concentrarse, está emocionado por la oportunidad igual que la gente que pasa a su alrededor.

“¡Buenas tardes, señor presidente!”, le grita una mujer que agita enérgicamente la mano y ríe.

Recientemente el mandatario pronunció un discurso celebrando el aniversario de su triunfo en las elecciones del 1 de julio de 2018, lo hizo rodeado de cámaras, técnicos, sus maquillistas y grandes pantallas verdes que después —en edición— se transformarían en la plancha del Zócalo.

Pero ahora, la banquita en la que está sentado no es ni del Zócalo ni de Palacio Nacional, más bien son los pasillos de Televisa y este Andrés Manuel López Obrador también responde al nombre de Christian Ahumada; su personaje de El Peje vive en un universo alterno: el del programa de comedia La parodia.

Con su ya característico tono al hablar y sus pausas bien medidas antes de cada respuesta, comienza la charla. Este Peje se sincera y afirma que Roma no se hizo en un día. México tampoco.

“Tomó mucho tiempo, no sabemos incluso si al término de mi administración hayamos podido erradicar 70 años de robo de saqueos, de corrupción, de impunidad”, dice y pide paciencia y confianza porque “me canso ganso que vamos a cambiar este país”, promete.

Sobre esos cambios vale la pena volver la vista y hacer un balance de lo que ha sucedido:

¿Cómo ve el país a medio año de su mandato?

El balance ha sido positivo. Hay muchos que nos critican pero yo tengo otros datos, vamos bien, hay que apretar las tuercas para temas importantes como la inseguridad, la corrupción e impunidad pero ténganme paciencia y confianza. Se va a ir trabajando. Poco a poco vamos a ir consiguiendo los objetivos y las metas.

Se dice que las cifras que presenta no son reales...

Las cifras que dan no sé de dónde las obtienen, yo tengo otros datos. A mí me los pasan, yo confío en mi equipo, en mi gente. Son datos, ahí están y no se pueden hacer a un lado, pelusear. Vamos a confiar en ellos porque es lo que tenemos.

¿Y los recortes presupuestales en todos los sectores?

Había mucha corrupción. Sí, recortamos el presupuesto porque no vamos a permitir que sigan robando, haciendo sus trinquetes y que vaya todo eso por debajo de la ley. Hemos tenido recortes en varios sectores pero es por un fin, vamos caminando hacia un mismo lado, por lo mismo se detuvo ya el robo de combustible, ya no hay huachicoleo.

Hay celebridades que lo apoyaban y ahora piensan que se equivocaron con usted...

Las tenemos detectadas, sabemos quiénes se bajaron del barco; el caso de Susana Zabaleta, Paty Navidad y varias más que ya no nos apoyan. Las tenemos ubicadas y están en su derecho. Somos plurales, un gobierno incluyente, que respeta a las diferencias y están en su derecho de bajar del barco pero con el paso del tiempo se darán cuenta de que cumplimos, de que no les voy a fallar. Mi compromiso es con México.

¿Qué opina el Peje de los fifis?

Gente que se vende, que se entrega por dinero, no hay dignidad, no hay valores, no hay principios. A ellos les brilla el billete, les enseñan la zanahoria y se van porque no aman a México, porque ni están apoyando al país, ellos ven por sus intereses. Los riquitos, pero por eso aquí está su Robin Hood, para quitarle a los ricos y darle a los pobres.

¿Es cierto que a su AMLOFest asistió gente acarreada?

La gente fue de forma libre, no fue obligada. Si nosotros quisimos darles una torta y un refresco fue por ser gente buena y apoyarlos, no para comprar a nadie.

Con el solazo que había la gente siempre piensa en la gente. Yo no vi acarreada, yo vi gente que me apoya y no quisiera hablar del tema.

Más allá de la comedia

El imitador Christian Ahumada ha interpretado al Peje en programas como La parodia y El privilegio de mandar, gracias a ello ha vivido desde su lado el cambio en la percepción que el público tiene del mandatario.

“Cuando empecé a hacer el personaje y hacíamos El privilegio, tanto en la tele como en la obra de teatro, me acuerdo que la gente me decía: ‘AMLO es el bueno y es el que va a ganar’.

“En la obra de teatro cuando salía el Peje la gente no paraba en aplausos, le gritaban ‘presidente’ cuando todavía no eran las elecciones”.

A un año de distancia, Ahumada sigue interpretando al gobernador pero esta vez en la obra El tenorio cómico la cuarta transformación, en el Teatro Aldama y la respuesta, comenta, es otra.

“Empieza a pasar totalmente lo contrario. Cuando salgo al teatro empiezan las rechiflas, las mentadas, hay unos que todavía le aplauden pero ya son los menos, ahí empiezo a sentir el pulso de cómo está percibiendo la gente la figura de Andrés Manuel a un año de haber ganado las elecciones.

“Empieza la descalificación, el reproche de la gente en el teatro, es un pulso muy claro de lo que está pasando con el real, mucha gente que confiaba o votó en él, le está empezando a recriminar cosas que él había prometido y en los hechos no están pasando”.

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