El pasado fin de semana otra celebridad del K-Pop, la cantante y actriz Goo Hara , fue encontrada sin vida víctima aparentemente de suicidio, sumándose así a la lista de artistas que han recurrido a esto.

En entrevista la tanatóloga y suicidóloga Blanca Gil comenta que uno de los graves problemas por el que pasan las figuras como Goo Hara es que no cuentan con un terapeuta, alguien que los guíe y acompañe mientras viven todo lo que trae consigo la fama.

“A lo mejor tienen a alguien que les dé clases de canto, baile, maquillaje, cosas así, pero obviamente no van a terapia, entonces no tienen quién les ayude a manejar tantas cosas”, señala la experta.

“En el caso de los artistas pueden estar llenos de gente en un teatro o en un concierto, con mucha euforia pero al final a lo mejor terminan solos en una habitación de un hotel y esto les va dejando una sensación de vacío y al final se sienten muy solos o nunca sienten que están cubriendo las expectativas que quiere la disquera o la familia o ellos mismos”, apunta.

Así como Goo Hara nombres como el de Robin Williams, Chester Benington y Dolores O’Riordan , están entre los que han recurrido al suicidio, algunos de ellos también víctimas de la depresión.

“Cuando hay una depresión prolongada, cuando a pesar de que tienen mucho éxito las carreras ya no les llenan, no les satisfacen y que la familia o el trabajo tampoco es una buena red, todo se combina y las personas entran en una situación de desesperanza. Debe de haber una atención psiquiátrica y psicológica y todo un acompañamiento para que la persona pueda salir de este proceso”, comenta la suicidóloga.

Famosos con desesperanza son víctimas de la depresión y el suicidio
Famosos con desesperanza son víctimas de la depresión y el suicidio

Suicidóloga Blanca Gil. Foto: Araceli García / EL UNIVERSAL

Pero dentro de la industria del espectáculo coreano cada vez tiene más eco el tema pues artistas como Kim Jong-hyun (del grupo Shinee) y Sulli (mejor amiga de Goo) también se han suicidado.

“Este tipo de artistas están sometidos bajo mucha presión, a veces no les permiten tener pareja, les hacen cirugías, les guían la carrera, les dicen qué hacer y qué no y como son jóvenes esto se complica mucho”, señala.

“Todo lo que tiene que ver con Japón, Corea y este tipo de países además del clima lo que más les impacta es la exigencia. En estos países orientales lo que se da es que como hay tanta exigencia y tienen que ser perfectos y tener ciertos estereotipos de vida esa exigencia es la que influye mucho para que se den estos casos”.

Al tratarse de artistas, explica, las emociones están mucho más exacerbadas, sin embargo no es algo exclusivo de un nivel socio económico o cultural sino un problema que afecta a la población a nivel mundial.

“Cualquier persona a lo largo de su vida puede tener una idea suicida porque tiene algún problema grave o complicado o varios problemas pequeños que se juntan, eso pasa una vez en la vida y no es malo, lo que es malo es que esta idea sea de manera recurrente”, explica.

“Una de las características dentro de los factores de riesgo se llama desesperanza que es cuando las personas sienten que ya nada va a cambiar, que hagan lo que hagan las cosas van a estar mal”.

El panorama en México

De acuerdo con la experta, tan sólo en el país las cifras son alarmantes. Dependiendo de la edad el suicidio se encuentra entre la segunda o tercera causa de muerte y aumenta entre los meses de noviembre y enero.

En la actualidad la edad en que más se registra es entre 15 y 25 años.

Gil explica que el suicidio no se da solamente por una causa, éstas pueden ser orgánicas, psicológicas, familiares y sociales. Actualmente las redes sociales son un ingrediente más como, por ejemplo, el cyberbullying.

“Es un problema complicado y lo grave es que no hay buenas políticas públicas. No tenemos campañas a nivel nacional que impacten sobre el tema del suicidio porque es muy estigmatizado y ni las instituciones ni las familias, mucho menos las escuelas, hablan de ello”, lamenta.

En casos como el de la actriz Goo Hara, que en mayo de este año ya había intentado quitarse la vida, la experta explica que es importante hablar con la familia y que un psiquiatra determine si se debe estar internado pero, explica, jamás se debe dejar a la persona sola.

También lee: 

“Los pacientes de este tipo no deben estar solos y también deben de estar haciendo nuevas actividades que les puedan ayudar: deporte, actividad artística, que estén cercanos a la familia, etc. La persona no debe de estar sola porque al final como hay este pensamiento recurrente en cualquier momento lo puede tomar”.

Blanca Gil explica que estas ideas suicidas son “como estar en un túnel en donde te sientes apachurrado y lo que la gente quiere es dejar de sentir dolor, tristeza, enojo, estas emociones que no supieron manejar y que muchas veces no se saben manejar desde niños”, por lo que recomienda no sólo hablar desde pequeños sobre los sentimientos sino también, si se tienen este tipo de pensamientos, recurrir a líneas telefónicas de ayuda como la que brinda la UNAM.

rad

Google News

TEMAS RELACIONADOS

Noticias según tus intereses