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“Eran muy buenas personas, el señor siempre fue muy amable conmigo”, así es como vecinos de la colonia Roma Norte recuerdan a los hermanos Jorge y Andrés Tirado y su tío Luis, quienes habitaban en la casa número 113 de la calle Medellín, alcaldía Cuauhtémoc. Ahí, el domingo, sus cuerpos fueron encontrados.
La fachada es estilo clásico de color gris, con portón negro y herrería en las ventanas. Es de dos pisos, con balcones a los extremos y un ventanal al centro. Una cámara de seguridad apunta a la puerta entreabierta, resguardada por dos elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC).
“El señor siempre me daba una moneda por barrerle y siempre dejaba estacionar en su entrada”, recordó Israel, quien se dedica a estacionar carros en la zona. Afirmó que los jóvenes y su tío llevaban poco tiempo viviendo en la casa, y posterior a su desaparición, varios de sus amigos acudieron para pedir información sobre su paradero.
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En la zona hay una cerrajería y plomería. Su dueño, quien prefirió resguardar su identidad, comentó que el sábado 17 se acercaron dos jóvenes a su negocio para solicitarle que abriera la puerta del 113. Él se negó al enterarse que no eran los propietarios.
La trabajadora de intendencia los recordó como personas tranquilas. “El señor traía una chihuahua chiquita, la paseaba y me saludaba en las mañanas. ‘Échele ganas’, me decía. Ya ayer [domingo] que vine estaban los policías y los reporteros y fue cuando supe que los habían matado, que los tenían atados con cinta”. Varios de los vecinos y trabajadores recuerdan a Jorge y a Andrés fumando en los balcones de la casa todas las mañanas, con el teléfono en la mano y saludando desde la planta alta a los que pasaban.
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