Más Información

INE añade identidad no binaria y la palabra “indígena” en la nueva credencial para votar; estos son los cambios

Añorve reporta el asesinato de Claudia Ivett Rodríguez, líder seccional del PRI en Guerrero; exige investigación y resultados

Guerra en Medio Oriente tendrá efecto corto en México, dice Hacienda; hay mecanismos para proteger combustibles

Precio del diésel supera 30 pesos por litro en algunas estaciones; promedio nacional se ubica en 27.87 pesos

DEA felicita a México por incautar 270 kilos de fentanilo en Colima; destaca información clave para el operativo

Vinculan a proceso a Jared por el feminicidio de Kimberly, su compañera de la UAEM; le dictan prisión preventiva
Un amigo me visitó para hablar sobre el famoso tema de “quiero hacer una app”. Todavía recuerdo la cara que puso (insertar emoji :P) cuando le pregunté ¿quieres “hacer una app” o “crear un negocio”? Entonces fuimos paso a paso empezando por la encuesta que publiqué para escribir esta columna.
Si bien él tiene un master en marketing, puedo entender que representa a la media de la gente educada que algo entiende al respecto. Ahora, falta la mayoría que no está ni cerca y del lado opuesto, quienes comemos de la comunicación en nuevos medios y sí, en cierta forma, de los avances tecnológicos asociados. Esto abrió nuestros ojos a la realidad para entender la diferencia entre negocio, aplicación y, en especial, el uso que la gente le da a las aplicaciones (programas light para computadoras móviles -smartphones-), de forma lúdica y pedagógica.
No empecé con las teorías de negocio, comercialización y mercadeo que suelen detonar estas conversaciones. Me fui por un clásico de Sillicon Valley pero no tanto en las calles de nuestras ciudades, le pregunté: “¿cuántas apps tienes instaladas en tu teléfono (insertar emoji o_O)? ¿cuántas utilizas diario, cuántas a la semana y cuántas al mes? No, detente, no empieces a borrar, no es crítica. Seguramente muchas son de alertas como la de sismos o la alarma de lluvia para evitar el #Pericuátic,” le dije.
Empezamos a contarlas y además encontré un estudio de Nielsen que nos ayudó a sentar base. El detalle, además de que ya me cansé de que se confundan negocios y plataformas con apps, es que algunos creen que por ser descargada en un dispositivo “ya la hizo”, pero luego viene el uso que le den en el dispositivo.
Hay algo que no se soluciona con estudios realizados en mercados con teléfonos de gama alta con memoria y sin tanta “cosa” pre-instalada. Muchos usuarios promedio no tienen la memoria para descargar más de 5 a 10 apps en su dispositivo (y no saben cómo deshacerse de lo que viene preinstalado y nunca van a usar). Un verdadero #ruidoblanco de apps en su bolsillo.
Lo que va a hacer que la gente utilice tu aplicación es el servicio y realmente la solución que ofrezca a los usuarios, no “el hacer una app”. La adquisición de usuarios (gente que descargue tu aplicación) no es sencilla y mucho menos la manutención de una app.
Si bien tocamos las preguntas comunes, la medición que se da respecto a la frecuencia de uso es arbitraria. La mayoría de las empresas de tecnología miden usuarios ‘activos’ 1 vez cada 30 días, 1 vez cada 7 días y muy pocos en el diario (a menos de que valga la pena contarlo como los mil millones de conectados a FB hace unos días, felicidades Mark).
La gente pasa más tiempo en sus aplicaciones y eso ofrece nuevas oportunidades a los mercadólogos y gente de negocios para ofrecer servicios, productos y contenidos. Lo que muchos preferimos es que al apretar un botón alguien tenga la solución, y ésas son las más “bonitas”, pero son escasas. Todavía hay varios unicornios ahí afuera.
Noticias según tus intereses
[Publicidad]
[Publicidad]








