Los partidos y la '3de3'

Raúl Rodríguez Cortés

En sólo tres de los nueve partidos políticos nacionales con registro, sus dirigentes han publicado la llamada declaración 3de3 exigida, por iniciativa ciudadana, en el descafeinado paquete de leyes anticorrupción. Entre los que nos la deben, aún sin que sea una obligación de ley hacerla pública, está el presidente de Morena, Andrés Manuel López Obrador, aunque prometió abrirla al escrutinio ciudadano en una entrevista recientemente publicada por EL UNIVERSAL.

Los que ya la subieron a la página www.3de3.mx de www.iniciativamexico.org, son los presidentes del PAN, el PRI y el PRD, expresión de transparencia que se les debe aplaudir. Sin embargo, la información que se encuentra en sus respectivas declaraciones patrimoniales y de conflicto de interés, sugiere dos cosas: que la política y el sector público sí pagan, y pagan muy bien; y que la acumulación de bienes declarados en estos tres casos, y seguramente en casi todos, sólo es explicable con ingresos adicionales a los obtenidos en el servicio público, muy probablemente mediante el tráfico de influencias.

Enrique Ochoa Reza, del PRI, declaró ingresos anuales por tres millones y medio de pesos, de los cuales dos millones son por cargos públicos, y uno y medio millones por actividades empresariales, servicios profesionales y rendimientos financieros. Dio cuenta también de una casa en la Ciudad de México de 6.9 millones de pesos, un departamento en La Paz de 9.7 millones y un terreno en Morelia de 3.3 millones de pesos, bienes inmuebles adquiridos a crédito. Declaró, asimismo, cincuenta automóviles Nissan, con valor de 4.6 millones de pesos, pagados al contado (flota de taxis a la que ya nos referíamos en una columna anterior); y 56 obras de arte valuadas en 3.8 millones de pesos. Informó también de una participación accionaria de 33 por ciento en la empresa AOZ Farmacéutica S.A. de C.V.

Alejandra Barrales Magdaleno, del PRD, declaró ingresos anuales por 12.4 millones de pesos, de los cuales 1.4 millones son por cargos públicos, 1.3 millones por rendimientos financieros y 9.7 millones por otras actividades. Dio cuenta también de una casa en la Ciudad de México de 13.3 millones de pesos y un departamento en Acapulco de 8.1 millones, adquiridos a crédito; así como un terreno heredado en el Estado de México de dos millones y un departamento en la Ciudad de México de 1.3 millones pagado de contado. Declaró, asimismo, poseer el 99 por ciento de las acciones de la empresa Alabama Transportes S.A. de C.V., un automóvil Mercedes Benz 2013 de 334 mil pesos pagado de contado y un General Motors 2015, donado, de 220 mil pesos.

Ricardo Anaya, del PAN, declaró ingresos anuales por 1.2 millones de pesos, de los cuales 220 mil son por cargos públicos y 980 mil por servicios profesionales. Dio cuenta de una casa en Querétaro, donada, de 4.3 millones de pesos y de un automóvil Tahoe Chevrolet, de 210 mil pesos, pagado de contado. Informó, asimismo, ser administrador único de una fábrica de calzado propiedad de su padre y participación accionaria en dos empresas inmobiliarias: Cintla S de RL de CV (50 por ciento) y Junsierra S de RL de CV (42 por ciento).

Los tres dirigentes partidistas presentaron sus declaraciones fiscales consistentes en el formato de cumplimiento de obligaciones ante el SAT, documento que no muestra el monto de ingresos declarados a Hacienda para, en el mejor de los casos, cotejarlo con el declarado en la patrimonial.

Se advertía, líneas arriba, que el líder de Morena nos debe su 3de3. Hace doce días, en entrevista con Ciro Gómez Leyva, aseguró que la presentaría en diez o quince días. Faltan tres para que venza el plazo que él mismo fijo.

También nos la deben Jorge Emilio González Torres, del PVEM; Alberto Anaya, del PT; Dante Delgado, de Movimiento Ciudadano; Luis Castro Obregón, de Nueva Alianza; y Hugo Eric Flores Cervantes, de Encuentro Social.

INSTANTÁNEA. LA COMIDA. Cuando fue presidente del PRI, Manlio Fabio Beltrones mantuvo en la puerta de su oficina un letrero que rezaba “prohibido pensar en el 2018”. Ese letrero ya no reza en la oficina que ahora es de Reza. Y eso tiene un significado político: para Beltrones y sus seguidores ya no está prohibido pensar en el 2018. Téngase en cuenta esta referencia para entender la comida que pasado mañana tendrá Beltrones con los senadores y diputados priístas que lideró en las pasadas tres legislaturas. La Hacienda de los Morales se prepara para recibir a unos 400 comensales. Ya confirmaron, por cierto, los 218 ex diputados de la pasada legislatura, la mayoría de ellos del Estado de México. El viernes habrá sorpresas.

 

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@RaulRodriguezC

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