Fraudes contra ilusos van y vienen, ahora resurgidos en “pirámides” como la denunciada “flor de la abundancia”, pero lo que parece increíble es que prevalezca un fraude continuado de más de 2 mil millones de pesos, cometido a lo largo de 16 años, en perjuicio de al menos 200 mil personas, por verdaderos traficantes de la esperanza.

Porque eso son los directivos de la asociación civil Moradigna que, a cambio de las aportaciones mensuales permanentes de sus afiliados (muchos de ellos jubilados de la tercera edad), les prometen la entrega casi inmediata de 2 a 3 millones de pesos para la construcción de sus viviendas. Los engañan diciéndoles que lo que sus cuotas hacen es abrir la puerta a millonarios fondos concentrados en fideicomisos conformados con dinero que supuestamente proviene del Banco Mundial y la Unión Europea.

Moradigna ha convocado a ya innumerables reuniones para la entrega de fondos, pero siempre encuentra un pretexto para posponerlas. Nadie, en dieciséis años, ha recibido el dinero prometido. Nadie, en ese lapso, ha conocido el destino de sus cuotas.

Desde el primero de junio de 2009, cuando este reportero denunció la estafa en tres columnas publicadas en El Gráfico (sintetizadas en mi blog ), no han dejado de llegar correos o mensajes vía redes sociales tanto de defraudados que no acaban de aceptar que durante años han sido timados y encuentran todo tipo de justificación para mantener viva la esperanza de que pronto les caerá su “lana”, como de familiares de esas víctimas que ya no saben cómo impedir que sus parientes sigan siendo esquilmados.

Moradigna está formalmente constituida con el permiso 0905084 de la SRE y la escritura pública 75563 que señala como domicilio oficial la calle 18 Sur 5537, colonia San Manuel, en Puebla, que en realidad es un lote baldío.

Sus directivos, a quienes prácticamente nadie ve, pero casi todos temen, son Eliseo Calderón Rosendo, Karina Sánchez Rivadeneyra, Felisa Francisca González Vera y Augusto Gómez Pacheco.

Quien ejerce el verdadero control es Karina Berenice, apoderada general de Marco Antonio Barroso Arévalo, quien fuera el presidente Fundador de Provivienda Mexicana (antecedente de Moradigna), procesado por fraude, condenado a 50 años de prisión y encarcelado el 6 de mayo de 2004, pero liberado el 21 de mayo de 2008, tras haber pagado 114 millones de pesos por la reparación del daño que infligió a las 200 personas que lo denunciaron y que, después de recibir su indemnización, le otorgaron el perdón.

Barroso, al salir de prisión, quiso dejar la asociación en manos de Juan Carbonell, pero la distribución del dinero los confrontó. Fue así que Karina Berenice quedó como apoderada legal de Barroso, quien, aseguran, le transfirió un poder fiduciario para disponer del dinero de los supuestos fideicomisos.

El secreto bancario y fiduciario ha impedido a este Gran Angular acceder a información sobre la existencia de los referidos fondos. La Comisión Nacional Bancaria y de Valores nos ha remitido al banco donde están las cuentas de Moradigna. Pero la institución financiera también se niega a dar oficialmente la información solicitada, aunque fuentes de alto nivel han sugerido que desconocen la existencia de dichos fideicomisos.

Por medio de mecanismos de acceso a la información pública, esta columna ha podido descartar también que Provivienda México, antecedente de Moradigna, sea beneficiaria de fideicomisos del sector público, según lo hicieron saber la Presidencia de la República (solicitud de información 0210000054108 con fecha de respuesta 29/04/08), la Secretaría de Gobernación (solicitud de información 0000400078108 con fecha de respuesta 04/06/08), la Secretaría de Educación Pública (solicitud de información 000100184508 con fecha de respuesta (06/06/08) y la Secretaría de Hacienda (solicitud de información 0000600102808).

Es preciso que si usted o algún familiar suyo han sido víctima de este fraude continuado, presenten la denuncia. Mientras más sean, mejor. Sólo así podrá detenerse a estos estafadores, a estos traficantes de esperanza.

INSTANTÁNEA. A LA VENTA. México lo está con sus reformas estructurales, se esté o no de acuerdo con ellas. Y a la venta está hasta el histórico Teatro de la República, en Querétaro, donde se promulgó la Constitución aún vigente el 5 de febrero de 1917. Resulta que ni los gobiernos local ni el federal son dueños del inmueble. Le pagan renta al verdadero dueño que es la Asociación Josefa Vergara. Piden por el teatro 100 millones de pesos. ¿No querrá comprarlo el gobierno federal? Siquiera por razones históricas.

rrodriguezangular@hotmail.com

@RaulRodriguezC

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