AMLO: al secuestro de Zacatecas

Óscar Mario Beteta

De llegar David Monreal a la gubernatura de Zacatecas estaría inevitablemente obligado a aprovisionar a AMLO para su campaña presidencial

En el contexto de las elecciones del próximo 5 de junio, Zacatecas se encuentra frente a dos escenarios: que ganen AMLO-Morena, y que esa entidad se convierta, por ello, en la “caja chica” del aspirante presidencial para 2018.

David Monreal Ávila, postulado a la gubernatura por ese partido, puede ganar. Favorecen sus posibilidades el desastroso ambiente económico, político y social que ha producido el pésimo desempeño del priísta Miguel Alonso Reyes, el saqueo del que ha hecho víctimas al estado y a su gente, la desbordada criminalidad, la incontenible descomposición, los intentos de perpetuarse en el poder a través de un cuñado.

El propio INE, que sigue desbrujulado y consumiendo cuantiosos recursos públicos, potenció las perspectivas de triunfo de Monreal Ávila anulando su registro. Con ese escándalo le dio más impulso. Pues mientras el Trife se encargaba de rehabilitarlo, cobró más presencia y proyectó mejor su posible triunfo.

El empeño que AMLO puso en este asunto, lanzándose con todo para ganarlo a cualquier costo, no fue gratuito. Lo que en el fondo estaría tratando de asegurar es una fuente de recursos económicos para la contienda presidencial en la que se apresta a participar con la convicción de que la tercera es la vencida.

De llegar David Monreal a la gubernatura, estaría inevitablemente obligado a aprovisionarlo para su campaña. El presupuesto de Zacatecas podría ser exprimido de la manera más desconsiderada en aras de concretar su nuevo intento de acceder al primer puesto político nacional.

Pero eso, eventualmente, podría no ser todo. El hermano de David, Ricardo, es delegado político en Cuauhtémoc y aspira, con muchas posibilidades de llegar, a ser el próximo jefe de Gobierno de la Ciudad de México.

Lo peor que le podría pasar al empobrecido estado de Zacatecas, hundido en el atraso por los últimos gobiernos, es que Andrés Manuel López Obrador lo utilizara como su central de abasto de dinero, con base en la presión y el chantaje que ha ejercido en otras entidades.

Los casos de Arturo Núñez Jiménez y de Graco Ramírez Garrido-Abreu, en Tabasco y Morelos, son fieles testimonios de la voracidad financiera de AMLO. Durante todos los años que lleva en campaña, sus gastos no pudieron haber provenido más que de las aportaciones que seguramente ha impuesto a sus “abonados”, en cobro de los favores que les habría hecho para que se encumbrasen.

Llegados al poder más alto de esos estados con su anuencia y apoyo en su momento, AMLO trató, según se sabe, de imponer condiciones y cuotas, auténtico derecho de piso, a Núñez Jiménez y a Graco Ramírez. Quiso obligarlos a que le costearan sus cuantiosos gastos de desplazamiento por todo el país, en su obsesiva construcción de una nueva candidatura a la Presidencia de México.

Sin embargo, esos políticos fueron capaces de decirle ¡no! con determinación, valor y dignidad. Se negaron a destinar el presupuesto que manejan para sostener el derroche y satisfacer las pretensiones del ensoberbecido e irracional político tabasqueño.

 

Y ¡claro!, el distanciamiento y la condena no se hicieron esperar. El líder de Morena, entonces militante del PRD, los acusó de desleales y traidores. Sin soporte financiero, aborrecido por el perredismo, decidió adquirir su propia franquicia con la que, previsiblemente, reincidirá en sus prácticas viciosas sin que alguien se lo pueda evitar.

¿Haría David Monreal, en su momento, lo mismo que hicieron Núñez y Graco? Sería su obligación moral.

En todo caso, cabe preguntar si es de esperar que de la farsa democrática en la que se metió al país desde hace varios años con nuevas leyes, instituciones, modelos, procedimientos y supuestas oportunidades para la ciudadanía, ésta gane algo.

Quienes buscan un puesto de mando, miran exclusivamente a realizar lo que sea para enriquecerse. Actúan sin pudor ni ética. Olvidan su deber de servir… sin el menor escrúpulo.

SOTTO VOCE… Claudia Alejandra Algorri Guzmán, titular de la Unidad de Comunicación Social de la Secretaría de Hacienda, asume ese cargo con los mejores augurios de éxito por su solidez profesional, capacidad, lealtad y entrega al trabajo. El contraste y los resultados con respecto de su antecesora, Pola Strauss, ya comienzan a palparse por su dinamismo, pronta respuesta y buena relación con los medios electrónicos y la prensa escrita… Mañana arranca por primera vez en la historia del IMSS, el programa para utilizar los quirófanos durante los fines de semana. Con ello, se abatirá el rezago y se optimizará el servicio para quienes requieren de una pronta intervención. El banderazo de salida lo dará su director, Mikel Arriola, en el Hospital Regional de Tlalpan.

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@mariobeteta

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