En la mira, dos filiales de Odebrecht en México

Mario Maldonado

La Procuraduría General de la República (PGR) tendría en la mira a dos filiales de Odebrecht en México, relacionadas con el presunto pago de sobornos denunciado por funcionarios de la constructora brasileña.

Una de las empresas es Constructora Norberto Odebrecht, mediante la cual el gigante brasileño obtuvo varios contratos en México, principalmente en la reconversión de refinerías.

Entre 2010 y 2014, periodo en el que presuntamente se pagaron 10.5 millones de dólares a funcionarios de Pemex, Norberto Odebrecht obtuvo tres proyectos relevantes:

1. El 15 de febrero de 2014 se le adjudicó un contrato por mil 436 millones de pesos para acondicionar y construir plataformas del proyecto de aprovechamiento de aguas residuales de la refinería Miguel Hidalgo Tula 1. La contratante fue Pemex Refinación, a cargo de Miguel Tame Domínguez.

2. Otro contrato otorgado por adjudicación directa fue la fase 1 de la reconversión de la refinería de Salamanca, firmado en noviembre de 2014 entre Pemex Refinación, también durante la gestión de Tame, y las empresas Constructora Norberto Odebrecht, Ica Fluor Daniel y Fluor Enterprises. La operación fue por un monto de 84.7 millones de dólares.

3. El tercer proyecto, signado en noviembre de 2015, ahora con Alejandro Martínez Sibaja al frente de la nueva unidad de Transformación Industrial, fue por un monto de mil 812 millones de pesos para construir los accesos y obras externas en la refinería de Tula II.

De acuerdo con fuentes que conocen del asunto, la PGR podría inhabilitar a esta y a otra empresa del Grupo Odebrecht (aún no identificada), así como acordar el pago de una multa, como ha sucedido en otros países; sin embargo, hasta ahora no se ha determinado el monto ni el tiempo durante el cual se les impediría participar en proyectos públicos.

Miguel Tame y Alejandro Martínez Sibaja fueron dos personajes cercanos al ex director general de Pemex, Emilio Lozoya, y salieron de la empresa tras su renuncia, en febrero de 2016.

Apenas en marzo pasado, representantes de los trabajadores jubilados de Pemex en la zona sur de Veracruz y Tabasco, denunciaron a Tame Domínguez y a Froylán Gracia, mano derecha de Lozoya y coordinador ejecutivo de la Dirección General, por supuestamente favorecer el tráfico de influencias y contratos sin licitación a diversas empresas. De Froylán Gracia se cuentan historias tan estridentes, relacionadas con su estilo de vida, que quienes las platican (y quienes las vivieron) suelen hacerlo en voz baja, casi al oído.

En la columna pasada contamos sobre la relación de Javier Duarte con Odebrecht y Pemex, la cual tiene que ver con el megaproyecto petroquímico de Etileno XXI, construido en Coatzacoalcos, Veracruz, el cual requirió una inversión superior a los 5.2 mil millones de dólares.

Detallamos los excesos del ex gobernador de Veracruz, caído en desgracia, en sus giras por Río de Janeiro, Sao Paulo y Salvador de Bahía, donde está la sede de Odebrecht. Sin embargo, dicho proyecto, de acuerdo con fuentes, podría quedar excluido de las pesquisas y las probables multas. Los presuntos actos de corrupción apuntan a los contratos de la reconversión de las refinerías que se otorgaron a la constructora brasileña.

En todo el entramado de Odebrecht en México, hay alianzas con empresas mexicanas y extranjeras, relacionadas también con los proyectos en las refinerías y el gasoducto de Los Ramones II, tales como las mexicanas ICA y Arendal y la ítalo-argentina Techint.

En algunos de los países latinoamericanos en los que Odebrecht admitió haber pagado sobornos a funcionarios para obtener contratos se han cancelado y suspendidos proyectos, y también se ha llegado a acuerdos compensatorios con las procuradurías locales.

En República Dominicana, por ejemplo, la Procuraduría General de dicho país acordó con Odebrecht el pago de 184 millones de dólares por los sobornos llevados a cabo para la adjudicación de obras.

En tanto, en países como Perú, Colombia y Panamá sí se han cancelado proyectos de Odebrecht. Uno de los casos más emblemáticos es el de Colombia, donde se le rescindió el contrato de una concesión para construir una autopista valuada en mil 700 millones de dólares.

Para otro proyecto en ese mismo país el banco japonés Sumitomo Mitsui canceló un crédito a Odebrecht por 250 millones de dólares tras las acusaciones de corrupción.

Asimismo, en Perú Odebrecht se vio obligado a devolver la concesión de un proyecto de un gasoducto, valuado en más de 7 mil millones de dólares, porque no consiguió el financiamiento para realizarlo debido los problemas económicos y de imagen que enfrenta.

En México, al parecer, todo quedará en el pago de multas y la inhabilitación de dos filiales de la constructora brasileña.

Sin embargo, la presión internacional y la falta de claridad en las investigaciones que se llevan a cabo en México deberán empujar al gobierno a revelar los nombres de (al menos algunos) de los involucrados en los actos de corrupción, como se ha hecho en el resto de los países.

Si no, las filtraciones seguirán fluyendo de Brasil y Estados Unidos, como la del fin de semana pasado que involucró a Emilio Lozoya.

 

***En la foto: El director general de Pemex Refinación, Miguel Tame Domínguez  (FOTO: ARCHIVO EL UNIVERSAL)

 

 

Twitter: @MarioMal

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