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El dilema de Pepe Toño en Pemex

08/12/2016
01:57
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José Antonio González Anaya es un hombre astuto, sobrio, y uno de los directores generales con mayor capacidad para darle la vuelta a la situación financiera de Pemex, aun en medio de la coyuntura actual de los precios bajos del petróleo. Pero para poder lograr el turnaround de la empresa más grande de México, primero tiene que ‘exorcizarla’ de sus viejos demonios. Sobre todo ahora que tiene como socios a dos de las petroleras más grandes del mundo: BHP Billiton y Chevron.

Si a usted le preguntan cuál es el lastre más grande de Pemex, seguramente sus respuestas tienen dos denominadores comunes: 1) Ha sido la caja chica del Estado mexicano y 2) Los privilegios de su sindicato, encabezado desde hace 20 años por Carlos Romero Deschamps, el hasta ahora intocable líder petrolero, compadre de muchos políticos, actual senador del PRI, amante de los relojes y los autos caros, los yates, el whisky con agua mineral y el poder.

Pepe Toño y Romero Deschamps son dos personas opuestas: a diferencia del líder sindical, el director de Pemex no acostumbra los lujos: maneja camionetas Toyota o Honda, tiene una sola casa y algunas obras de arte. Cuando Enrique Peña Nieto nombró a González Anaya, en febrero pasado, le encomendó reestructurar a Pemex pese a los costos que esa reingeniería traería consigo, incluyendo un nuevo acuerdo de pensiones y la reducción de los privilegios del sindicato.

Los primeros frutos de esa reestructura los heredó de su antecesor, de Emilio Lozoya, quien en noviembre del 2015 acordó con el sindicato petrolero modificar el sistema de pensiones al aumentar de 55 a 60 años la edad de jubilación de los trabajadores con menos de 15 años en la empresa. El monto del ahorro sería duplicado y asumido como deuda pública por el gobierno federal.

A través de este esquema, Pemex ha logrado ahorrarse 184 mil 230 millones de pesos, cifra que deberá duplicar Hacienda, con lo cual se acumulará un ahorro cercano a los 368 mil 460 millones de pesos, casi 30% de su pasivo laboral.

Sin embargo, la coyuntura de precios bajos, los recortes a su presupuesto y la mayor competencia por parte de empresas extranjeras en la extracción de petróleo, la distribución y venta de gasolina, así como sus recientes asociaciones con la iniciativa privada (en Trión, el primer farmout logrado con una empresa privada; y con Chevron en un bloque de las licitaciones de la Ronda 1.4), ponen mayor presión a González Anaya.

La gran pregunta es si Pepe Toño está dispuesto a pasar por encima de Romero Deschamps. En su reciente roadshow por Nueva York y Londres, se le cuestionó sobre la posibilidad de hacer nuevos ajustes a la plantilla laboral de Pemex, lo cual no descartó. “Tomaremos esa decisión con base en la rentabilidad”, apuntó.

Si eso es verdad, entonces deberá haber otro profundo recorte en la empresa. Entre 2015 y 2016, Pemex removió alrededor de 28 mil trabajadores y se estima que en 2017 al menos otros 10 mil puestos sean cancelados; no obstante, expertos consultados consideran que dados los nuevos acuerdos con firmas extranjeras, el ajuste podría ser mucho mayor.

Además del farmout para explotar el bloque Trión, cuya inversión será de unos 11 mil millones de dólares, Pemex busca asociarse en al menos otros cinco proyectos de este tipo, al tiempo que explora alianzas con empresas en la parte de refinación y distribución.

Otra vía para financiar proyectos es la Fibra E, la cual, adelantó recientemente el secretario de Hacienda, José Antonio Meade, será utilizada tanto por Pemex como por la CFE para para financiar nuevos proyectos.

¿Qué tan probable se ve la salida de Romero Deschamps del sindicato petrolero en lo que resta del actual sexenio? Las apuestas están divididas: hay quienes lo ven inexorable dado a su estado de salud, el nuevo entorno petrolero de México y como una posible señal de que Enrique Ochoa, el dirigente del PRI, va enserio contra la corrupción; y otros que dicen que los favores que ha hecho el tamaulipeco lo mantendrán en la dirigencia hasta el final del sexenio.

A González Anaya y Romero Deschamps los une una amistad familiar, pero hay quien dice que estaría dispuesto a jugársela con tal de hacer historia en Pemex, como el hombre que reestructuró y exorcizó de sus demonios a la empresa más grande México.

ICA ESTÁ DE VUELTA. ICA estará de vuelta en los grandes proyectos el próximo año, cuando se le adjudique la licitación para construir el edificio terminal del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México en la que participa junto con Carlos Slim(FCC), Olegario Vázquez Aldir (Prodemex) y Carlos Hank Rhon (La Peninsular).

El consorcio, en el que también participan la española Acciona y GIA, de Hipólito Gerard, presentó la oferta más baja, de 84 mil 828 millones de pesos.

El fallo se conocerá el 6 de enero del 2017.

@MarioMal.

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Mario Maldonado
Mario Maldonado es periodista de formación. Se graduó de la Escuela de Periodismo Carlos Septién García y se ha especializado en asuntos de negocios, finanzas y economía en instituciones de México y...

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