La imparable máquina de crecimiento de FEMSA

Mario Maldonado

FEMSA es el conglomerado de empresas más exitoso de México y América Latina. “Una máquina de hacer dinero”, me dijo el otro día un empresario del sector. Pero para Carlos Salazar Lomelín, su CEO, es más bien un corporativo que ha sabido aprovechar las oportunidades y, sobre todo, sus capacidades para expandirse lo mismo en el negocio de bebidas embotelladas que en el comercio minorista, las farmacias o la venta de gasolina.

“Tenemos el mejor equipo en cada una de las áreas; ese es nuestro secreto”, me dijo hace unos días Carlos Salazar, quien ha trabajado en FEMSA hace 42 años y conoce como pocos la operación de la firma regiomontana. Bajo su dirección, la compañía ha hecho más de 20 adquisiciones en México, Latinoamérica y Asia, y no se prevé que vayan a detenerse pronto. Al contrario.

Ayer FEMSA anunció la adquisición de Big John, un operador de tiendas de conveniencia de Chile, y el miércoles de la semana pasada otra de sus unidades de negocio, Coca-Cola FEMSA, compró en alianza con Coca-Cola Co. el negocio de alimentos líquidos de soya AdeS por 575 millones de dólares.

Hace unos días, la mexicana Arca Continental, la segunda mayor embotelladora de Coca-Cola en América Latina, anunció su entrada al mercado de Estados Unidos a través de una asociación accionaria con la multinacional de bebidas. Lo más probable es que FEMSA haga lo propio en el corto o mediano plazo, puesto que es el socio más importante de la compañía que dirige Muhtar Kent.

El ingreso de FEMSA a Filipinas, en el 2013, a través de la compra del 51% de la principal embotelladora de Coca-Cola, ha sido una de las expansiones más ambiciosas y difíciles. Sin embargo, otra de las claves de crecimiento de la firma es precisamente su capacidad de adaptarse a los mercados extranjeros. Hoy aseguran haber aprendido lo suficiente para cumplir sus metas planteadas originalmente.

Oxxo es considerado el modelo de tienda de conveniencia más exitoso de México. El secreto de este negocio radica en la ordenada operación y administración de las más de 14 mil tiendas que tienen en el territorio nacional, donde reciben a más de 11 millones de mexicanos todos los días.

Actualmente, Oxxo se expande en Latinoamérica. Colombia fue el primer país donde aterrizó el concepto. Hoy opera 45 unidades, pero planea acelerar su expansión con la compra de la cadena de tiendas en Chile, así como expandirse a otro mercado latinoamericano este mismo año.

En Estados Unidos también ven oportunidades de crecimiento con sus tiendas de conveniencia, pero el hecho de estar impedidos a vender cerveza ha retrasado sus planes de crecimiento en dicho mercado.

Desde la adquisición de su primera cadena de farmacias, en mayo de 2013, el grupo que preside José Antonio Fernández no se ha detenido en la compra de este tipo de negocios. Al cierre del primer trimestre del 2016 la firma contaba con mil 935 unidades en México, Chile y Colombia, las cuales representaron 10% de los ingresos consolidados de FEMSA y cuyos márgenes y número de sucursales ya se acercan a los que tiene la líder del sector en México: Farmacias del Ahorro.

En el negocio de la venta de gasolina, FEMSA también está decidida a quedarse con una buena parte del mercado. Actualmente ya administra y opera poco más de 300 estaciones, la mayoría en el norte del país. Su objetivo es concluir el 2016 con cerca de 400 estaciones y llegar a 500 antes del 2018, con lo cual se justificaría la inversión en infraestructura, es decir en ductos y flota para transportar los combustibles.

FEMSA ya opera una marca denominada Oxxo Gas, en alianza con Pemex, pero analiza lanzar otra en los siguientes meses, tal cual lo empezaron a hacer algunos grupos a partir de este lunes.

Además de sus negocios principales y más visibles, FEMSA tiene pequeñas grandes inversiones, como su empresa Imbera, que es el fabricante de refrigeradores comerciales más grande del mundo, con presencia en 43 países.

Otro negocio es el de logística. En Brasil, tras dos adquisiciones, se convirtieron en la empresa de logística y distribución más grande; en México y Latinoamérica también crecen de forma acelerada. Asimismo, FEMSA opera un negocio de carga fraccionada en el que utiliza su cuantiosa flota de camiones para transportar lo mismo camisas que muebles de un lado a otro del país.

Posdata. FEMSA sí es una máquina de hacer dinero: con todo y las adquisiciones que ha hecho, al cierre de marzo tenía una caja de casi 3 mil millones de dólares con la que podría comprar varias empresas de la Bolsa Mexicana de Valores.

Twitter: @MarioMal

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