Siempre me ha parecido que el movimiento disidente de la CNTE cae en actos delictivos dignos de vándalos y no de profesores: secuestran funcionarios, paran carreteras, roban en casetas, queman vehículos e instalaciones, instalan plantones, golpean periodistas, amenazan a sus compañeros y, lo peor, dejan sin clases a millones de niños. Cancelan su futuro.

Cuando hay oportunidad, he platicado con distintos líderes de la CNTE al aire, las discusiones son polémicas, ríspidas incluso. No acabo de entender su concepto de una “evaluación punitiva” cuando tienen tres oportunidades de presentar un examen que aún reprobando no los expulsa del sistema, ¿quién puede gozar eso?.

Creo que la CNTE realmente pelea por su prebendas, por su derecho a la venta de plazas y por su franquicia de extorsión. Creo que no puede dejar de mamar la teta del erario y tiene pánico de trabajar como todos lo hacen en este país.

Las acciones de los disidentes, insisto, rayan en la anarquía. Son temerarios, no dudan en aplicar la violencia y en ofrecer un mártir a la causa, muchos deberían estar enseñando, sí, pero en una prisión.

Sin embargo, casi siempre la CNTE justifica su vandalismo echando la culpa de todo al gobierno represor que no les da una alternativa... ¡falacia mayúscula y ridícula!, pero que al final, asume sus actos.

Alma Paola Wong publicó el 26 de mayo en Milenio documentos internos de la CNTE en Michoacán, posteados incluso en las cuentas de Facebook de los disidentes, que instruían a cazar y rapar a los traidores.

Ayer, todos nos indignamos por una amenaza de la Sección 18 en Michoacán, pero cumplida por la sección 7 en Chiapas, seis profesores fueron rapados en público y obligados a caminar descalzos. El sambenito y capirote de la Inquisición en el siglo XXI de Chiapas.

La SEP reaccionó al tema, prometió castigo, baja a los responsables, pero hasta el momento no hay todavía evidencia de que los “rapadores” sean maestros, inclusive uno de los afectados, Armando Castellanos, dijo en entrevista con Ciro Gómez Leyva que los agresores no eran maestros.

El video es muy claro, puede verse a detalle la imagen de los agresores: ¿ya los identificaron?, ¿podremos saber sus nombres y escuelas?, ¿va a hacer algo el gobierno de Manuel Velasco ante un evidente delito?

Como sea, quizá el discurso bélico de la CNTE, particularmente en Chiapas, pudo inspirar a los agresores. Pero, tal vez, en esta ocasión, ellos son inocentes. Tal vez.

DE COLOFÓN. Dicen que lo protege un señor que gusta de las ligas en la Ciudad de México porque a él lo protegieron cuando estuvo en la cárcel. Se le fugan los reos, pero nunca se le fuga la chamba.

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