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Después de muchos años con poca presencia americana en los primeros lugares del escalafón de novilleros en España, tenemos la buena noticia de que, hasta hace unas horas, en los primeros diez lugares se encontraban dos mexicanos, un venezolano, un colombiano y un ecuatoriano, en un claro reflejo de la globalización.
Se trata de los mexicanos Luis David Adame y Leo Valadez, el venezolano Manolo Banegas, el colombiano Juan de Castilla y el ecuatoriano Jesús Colombo. De los primeros diez diestros, solo tres son españoles: Alejandro Conquero, Pablo Aguado y Miguel Ángel Pacheco. El líder del escalafón es el hidrocálido Luis David Adame (que hoy domingo recibirá la alternativa en Nimes), con 23 festejos toreados y 35 orejas cortadas.
Hace varias décadas, los novilleros nuestros se iban a vivir varios meses a España porque sabían que era la única manera de aclimatarse, competir y pulsar la embestida del utrero español. Es el caso de Miguel Espinosa “Armillita”, Manolo Arruza y David Silveti, en los años 70 y 80 del siglo pasado. Esa buena costumbre se perdió y los coletudos nacionales, ante la falta de triunfos y oportunidades, optaron por quedarse en México e ir ocasionalmente a torear festejos sueltos en España. El proyecto de hacer temporadas completas en Europa se desmoronó.
Sin embargo, desde hace pocos años, las organizaciones taurinas como Tauromagia Mexicana, se dieron cuenta de que si querían que los novilleros paisanos realmente tuvieran peso en España, no había de otra que invertirles y mandarlos a vivir allá. España es la ‘tirada’, el gran escaparate. Ir allá implica dejar el terruño, alejarse de la familia, aspirar a entrar a las Grandes Ligas del toreo con sacrificio, entrega y dedicación. El medio taurino español es muy competido y profesional. El toro no da concesiones. El relevo generacional se da mucho más rápido que en México. El que se rezaga, acaba por quedarse. No hay tiempo para parpadeos.
Recuerdo a algunos novilleros mexicanos que, con mayor o menor fortuna, se fueron a radicar a España en busca del fogueo indispensable para crecer: Ignacio Garibay, Antonio Bricio, Fabián Barba, Alejandro Amaya, José Luis Angelino, Israel Téllez, Arturo Macías, Joselito Adame, Diego Silveti, “El Payo”, Arturo Saldívar, Sergio Flores, Mario Aguilar, Ernesto Javier “Calita”, Angelino de Arriaga, y más recientemente, Luis David Adame, Gerardo Rivera y Leo Valadez, entre otros.
Hoy por hoy, si se busca una preparación sólida para llegar con argumentos a la alternativa, hay que ir, sin dudarlo, a España. Los empresarios y ganaderos mexicanos se percataron de que urgían plataformas de desarrollo como Descubriendo a un torero para buscar con buena proyección una salida a la grave crisis novilleril. Y ese certamen está avanzando con pasos firmes. Ello, junto con la indispensable experiencia en España para apuntalar las cualidades de los jóvenes valores, puede servir para acelerar el proceso de formación, tradicionalmente lento, de los aspirantes mexicanos al doctorado.
heribertomurrieta65@gmail.com
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