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El 'Joven maravilla'

Ciro Gómez Leyva

Algo sin duda le está funcionando a Manuel Velasco. Las cosas pintan para un carro completo en las elecciones de julio, que haga palidecer los 90 ayuntamientos ganados por el PRI-Verde en 2012

Arturo Escobar se deshacía en elogios días después de las elecciones del 7 de junio. “Es exitosísimo”, me dijo el vocero nacional del Partido Verde sobre el gobernador de Chiapas, Manuel Velasco. “Lo es porque está dedicado a su estado, metido en su estado. No anda en la grilla política nacional, tomando cafés en la ciudad de México. Se dedica a Chiapas de sol a sombra”.

No era para menos el juicio exultante. Con 660 mil votos, Chiapas había suministrado al Verde una cuarta parte de su total nacional.

Pero el fenómeno electoral del joven maravilla no nació ese domingo, sino tres años atrás. Velasco ganó la gubernatura con 67% de los votos, con un millón 344 mil votos. Cantidades que ayudaron al candidato presidencial de la alianza PRI-Verde, Enrique Peña Nieto, a superar por 15 puntos a Andrés Manuel López Obrador. La alianza de las izquierdas, sin embargo, logró arrebatarles cuatro de los 12 distritos federales.

Algo aprendieron, porque el 7 de junio la alianza Verde-PRI, en ese orden, se llevó los 12 distritos con diferencias que remiten a la era del aplastamiento. En Tonalá, por ejemplo, uno de los distritos perdidos en 2012, sumaron 66 mil votos, contra 5 mil 600 del segundo lugar, el PAN. Recuperaron los dos distritos de Tuxtla Gutiérrez, con 122 mil votos, contra 24 mil 700 del segundo lugar, Morena. Y así por el estilo: 112 mil contra 12 mil del PRD, en Bochil, 99 mil contra 6 mil 500 del PRD en San Cristóbal de las Casas, 98 mil contra 11 mil del PRD, en Ocosingo.

Algo, sin duda, le está funcionando a Manuel Velasco. Supo corregir y replegarse tras sus burdos excesos propagandístico en el DF al principio de 2014. Subió y bajó los tonos de su boda con la actriz Anahí Puente con el ritmo de un estratega. Y se ha servido con la cuchara grande de su alianza con TV Azteca. Los publirreportajes que le hizo la televisora el sábado 30 de mayo en el partido México-Guatemala en Tuxtla Gutiérrez, fueron dignos de una película de Luis Estrada, de una república bananera.

Es la forma de hacer política ahora en Chiapas, me dice un consultor en la materia: la llamaría la tentación a delinquir con tal de sacar un resultado.

Los chiapanecos regresarán a las urnas el 19 de julio para elegir 122 presidentes municipales. Las cosas pintan para un carro completo que haga palidecer los 90 ayuntamientos ganados por el PRI-Verde en 2012. Y que perfile al gobernador de 35 años como un sólido candidato presidencial.

Por más que, al estilo López Obrador, Velasco repita: “A mí que me den por muerto para 2018; y si no es así, me pueden calificar de mentiroso”.

 

MENOS DE 140. A las 6:30 de la mañana, cuatro horas después, le informaron al gobernador Aristóteles Sandoval de la captura de El Menchito en Zapopan.

 

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